Abre sus puertas el Hostal de Doña Blanca en Sigüenza

El inmueble tiene un indudable valor histórico que se palpa en la fachada principal. La restauración que han llevado a cabo Pilar y Javier ha sido sumamente respetuosa con el pasado de la casa, y ha seguido en todo momento las directrices marcadas por la Comisión Provincial de Patrimonio. La arcada principal y el escudo de la familia Oriol son originales y datan del siglo XVIII.

Después de dos años de trabajo intenso, el ahora Hostal Doña Blanca ha quedado convertido en un coqueto hotelito rural de enormes posibilidades. Cuenta con catorce habitaciones dobles con baño distribuidas en las dos plantas originales que tenía el edificio, más una tercera cuya construcción fue autorizada por Patrimonio. El matrimonio ha destinado a la reconstrucción del edificio y a la puesta en marcha de la iniciativa una inversión cercana al millón de euros. El Grupo de Desarrollo Rural, ADEL Sierra Norte, subvencionará el importe máximo de la inversión permitido en este tipo de iniciativas (200.000 euros), con cargo a la medida 313 “Fomento de Actividades Turísticas”. Inicialmente el Hostal va a generar un puesto de trabajo fijo, más algunos otros eventuales en función de la temporada turística. Su inmejorable situación en el alto de la ciudad  augura un buen nivel de ocupación a lo largo de todo el año.

El Hostal dispone en su planta baja de dos salones que lo habilitan también como restaurante, de cocina y cafetería. Igualmente un coqueto patio interior, con vista a las murallas del Castillo quedará habilitado como terraza veraniega. En total, el Doña Blanca dispone de 1200 metros cuadrados útiles. En una primera fase de explotación el matrimonio tiene previsto abrir sólo como Hostal para, en un futuro próximo emprender nuevas líneas de negocio.