Antonio Mollá expone de nuevo en Sigüenza

El artista no exponía en Sigüenza desde el año 2009. Pese a no ser nacido en ella, la ciudad siempre tuvo peso específico en la vida de su familia. Sus padres fueron veraneantes, “de hecho se conocieron aquí”, cuenta el pintor, de la misma manera que es habitual ver a Mollá cada fin de semana paseando por sus calles.

La muestra es especialmente generosa. Consta de 53 cuadros, principalmente óleos con algún acrílico, y 22 dibujos. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, el profesor y pintor, confiesa hallarse en un momento de reflexión y cambio quizá “de transición entre lo figurativo y la pincelada más deshecha” y las formas abstractas. Alguna de las obras que pueden ahora verse en la Ermita es una buena muestra de esta evolución. “Son cuadros de desahogo, por expresarlo de alguna manera, de pintar lo que quieres, en los que la única referencia que tengo es la propia pintura”, dice.

Sin embargo, predomina el realismo mágico del artista. Visitándola, puede apreciarse que la exposición está dividida en cuatro grandes bloques. En primer lugar hay una serie de marinas y escenas de playa que Mollá pinta con un estilo muy particular. En muchas de ellas deja la tabla como fondo de arena, creando alrededor de sus ocres veteados las escenas veraniegas. Están inspiradas en el paisaje mediterráneo de Torredembarra (Tarragona), habitual lugar de veraneo del pintor.

No faltan los motivos seguntinos, con maravillosas panorámicas del entorno de Palazuelos, del castillo de la Riba de Santiuste, de la ciudad vista desde uno de los muchos miradores desde los que se deja admirar, de Pelegrina o de los paisajes que se pueden ver desde la carretera de Madrid. Algunos de ellos fueron expuestos ya por Mollá en su última muestra de 2009, pero también hay algunos nuevos o retocados.

Con especial ilusión se refiere el pintor a la serie de flores que puede admirarse en San Roque. “Me gusta trabajar mucho con el color. Con las flores puedo reflejar todos sus matices, cambios y luces. Son el tema ideal. Últimamente pinto rosas y geranios,  pero también cualquier otra que me llame la atención”, explica. Y por último la exposición recoge 22 dibujos que recorren toda su trayectoria artística, algunos de ellos incluso de su época de estudiante universitario.

La inauguración de la exposición de Mollá estuvo muy  concurrida. Cerca de 200 personas acompañaron al artista en la Ermita de San Roque. Primitivo Alguacil también estuvo presente en la presentación de la muestra, encabezando la representación municipal. Todos los cuadros están a la venta. La exposición forma parte del programa cultural de verano de la ciudad de Sigüenza.