Arte japonés sobre una guitarra española

Era la primera vez que el guitarrista japonés tocaba en Sigüenza, ciudad por la que quedó impresionado. “Me parece haber viajado en la máquina del tiempo hasta la Edad Media”, decía ayer el músico.

La mayoría de las obras que interpretó están grabadas en su último CD. Condensar su admiración por el maestro Enrique Granados en un nuevo disco es su próximo proyecto musical. El guitarrista utilizó una guitarra construida por el lutier seguntino José Luis Romanillos “que me ayuda a expresarme”, decía ayer. “Es mi compañera musical”, definía ayer a  su guitarra. Fue el propio Romanillos quien introdujo a la audiencia al músico nipón.

Nacido en Nagasaki, Masuda empezó a tocar la guitarra en su más tierna infancia, de la mano de sus padres, también músicos. Con cinco años ya tocaba en público. A los doce interpretó su primer concierto de guitarra en su ciudad natal. Después de estudiar en la Universidad de Nagasaki, fue invitado por Sharon Isbin a estudiar en la prestigiosa Juilliard School http://www.juilliard.edu/ de Nueva York con varias becas.

Masuda es el ganador más joven del primer premio la Competición de Guitarra Clásica  de Tokyo (mayo 1991). Fue finalista en la Competición Internacional  de Guitarra de Tokyo de 1992, en la Competición del Festival de Guitarra de Nürtingten en Alemania en 1998 y de la Competición Internacional de Guitarra organizada por la Fundación Barnett (USA) en el año 2003. Como solista ha participado en los festivales musicales de Tokio, Hakuju o Nagasaki.  Mashahiro Masuda tiene grabados en la actualidad quince discos.  Al terminar el concierto el alcalde de Sigüenza, José Manuel Latre, y la concejala de Cultura, Sonsoles Arcones, se acercaron a felicitar al solista.

El concierto, organizado por la Asociación de Violería y Organología Instrumental Romanillos-Harris, con el patrocinio del Ayuntamiento de Sigüenza, forma parte de la programación del otoño cultural de Sigüenza.