Barreda festeja San Blas en Albalate de Zorita

En estas fiestas, indicó el presidente, en las que se une la Candelaria con San Blas, además de las “caridades” dulces y saladas, destacan sobre manera las botargas.

Antes de pasar a escuchar la San Misa en honor al Patrón, Barreda manifestó que las fiestas de los pueblos son anclajes emocionales que “nos arraigan al terreno, a las raíces, nos recuerdan lo que somos y eso siempre es importante”. De la misma manera indicó que, en momentos de mundialización, cuando hay influencias de todo tipo, es importante mantener vivas las tradiciones..

“Como presidente de la Comunidad Autónoma, estar cerca de nuestros pueblos es una de las cuestiones que más me gusta”, rubricó.

La alcaldesa de la localidad, Covadonga Pastrana, agradeció la visita del jefe del Ejecutivo autonómico al tiempo que subrayó la importancia de este día en Albalate que es grande, emotivo y hoy “con vuestra presencia reforzáis nuestra fiesta”, rubricó.

La fiesta de San Blas cuenta con una gran tradición cuyo su origen se remonta varios siglos atrás. Dicha fiesta aúna en su celebración la tradición religiosa y folclórica de la localidad. Cuenta con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Provincial por su carácter singular y tradicional.

Miembros de la hermandad de San Blas, del Ayuntamiento y muchos niños recorren las casas del pueblo pidiendo dinero y trigo para confeccionar las caridades de San Blas para obsequiar a propios y forasteros. Estos panes, una vez bendecidos, tienen, según la tradición, propiedades curativas contra las afecciones de garganta.

Tras la celebración de la Santa Misa se saca a San Blas en procesión, ante los gritos de la multitud asistente y muy en especial de las “botargas” que esperan el comienzo de su intervención como personajes protagonistas de la fiesta.

Los danzantes lo mismo alaban al Santo que le profieren insultos como recuerdo de su anterior vida de pecador. Una vez terminada la procesión ante la puerta de la Iglesia, se procede a la subasta de las borlas.

Otra de las curiosidades es que se entra de espaldas al Santo al son ruidoso de las botargas para que bendiga al municipio.