Barreda se despide como presidente de Castilla-La Mancha en su último Día de la Región

De esta forma, resaltó el esfuerzo de los pioneros que protagonizaron la transferencia de competencias desde el Gobierno central que ha supuesto, dijo, una importante mejora en la prestación de los servicios a los castellano-manchegos. “Hemos dejado de ser el patio trasero de Madrid y la España hundida en el subdesarrollo para avanzar hacia el progreso con paso decidido y propio”, apuntó el presidente que destacó las mejoras logradas en el ámbito de la educación, en el bienestar social y en la sanidad, áreas en la que, afirmó, nunca antes se había invertido tanto. También dedicó unas palabras de reconocimiento a la Universidad regional que, dijo, ha proporcionado una masa crítica “con la que antes era imposible soñar”.

La mejora en las infraestructuras que ha hecho de Castilla-La Mancha la autonomía mejor comunicada también fue objeto de aplauso por parte del presidente Barreda, que resaltó además los importantes pasos dados en el campo de las energías renovables y en el abastecimiento de agua, la depuración y los regadíos.

“Con el esfuerzo de toda la sociedad hemos diversificado y modernizado nuestro tejido productivo”, apuntó el presidente, que destacó la presencia de industrias como la aeronáutica e insistió en que el gran salto que ha dado la región en el último cuarto de siglo, pasando directamente del siglo XIX al siglo XXI: “de carreteras de tierra a autovías, de beneficencias a uno de los mejores sistemas sanitarios públicos”, apuntó.

Para el presidente Barreda, son esas las cosas que hoy, en el Día de Castilla-La Mancha, se celebran, “y lo importante es que lo celebramos y lo hemos hecho juntos, de la mano de la sociedad y pensando siempre en el interés general”, señaló el jefe del Ejecutivo autónomo, para quien “entre todos hemos dejado atrás el desierto de la resignación y hemos asumido con decisión la responsabilidad de gobernarnos a nosotros mismos”.

El presidente trasladó su amor profundo por Castilla-La Mancha e insistió en que no hará nada que pueda perturbar el traspaso de poderes pues esto es “una democracia joven que hacía camino al andar y ha conseguido hacerlo con paso firme”.

Barreda recordó que hoy es un día festivo en el que celebramos la convivencia de todos los paisanos a los que animó a no considerarse nunca como enemigos “aunque haya quien no piense como nosotros”. En este punto rompió una lanza a favor de la unidad y la convivencia y apeló a la responsabilidad de los dirigentes de no perturbarla.

Por ello, trasladó su agradecimiento y amor infinito hacia sus paisanos con los que dijo “me he identificado durante muchos años”, primero junto a José Bono y después como presidente de Castilla-La Mancha. “Nunca tendré una experiencia tan apasionante como haber podido colaborar en el progreso y modernización de Castilla-La Mancha y el bienestar de sus ciudadanos”, aseguró Barreda que, aunque reconoció que “no ha sido un camino de rosas”, sí insistió en que “nunca haré nada que pueda perjudicarnos”.

El presidente proclamó su fe y confianza en el futuro de una tierra que cuenta, dijo, con personas como los premiados hoy que sirven de ejemplo y de aliciente para seguir adelante intentando hacer bien las cosas. “Todos y cada uno de ellos me han sugerido mucho y muy bueno”, afirmó Barreda que agradeció el trabajo bien hecho y el amor a Castilla-La Mancha que han mostrado estos galardonados.

También trasladó su agradecimiento a todos aquellos compañeros y compañeras “que comparten mi misma concepción de la vida y que se han dejado la piel trabajando en los pueblos y ciudades de la región”, así como a todos los que han formado parte de su equipo durante todos estos años. También dedicó unas palabras a los que han sabido conciliar intereses y que han puesto por encima de cualquier interés particular el de todos los castellano-manchegos.