Caja Rural de Toledo obtiene 10 millones de beneficios en el ejercicio 2010

Caja Rural de Toledo es plenamente consciente de que dicho beneficio está en perfecta sintonía con la situación económica general y con la de sus socios y clientes en particular. A pesar de ello, la Entidad obtuvo un resultado un 5,44% mejor que lo presupuestado al inicio del ejercicio.

Según el director general de Caja Rural de Toledo, Rafael Martín Molero, “nos sentimos muy satisfechos de estos resultados, que reflejan que estamos en el modelo adecuado. Son resultados prudentes, porque son tiempos de silencio, de trabajo constante y de ser comprensivos con la situación que estamos atravesando”.

Martín Molero recalca que “hemos llenado las despensas y las huchas para que en épocas de dificultad se pueda tirar de las reservas. Hemos desempeñado nuestra misión como cooperativa de crédito cumpliendo todos los objetivos que nos habíamos propuesto, dando un servicio de calidad a nuestros socios y clientes”.

Fiel a la trayectoria histórica de la Entidad, los diferentes márgenes de la cuenta de resultados desprenden una solidez y una recurrencia inusuales en un sector afectado de forma significativa por la crisis económica que viene soportando el país. Por lo tanto, Caja Rural de Toledo no recurre a plusvalías extraordinarias para dar sus resultados.

Caja Rural de Toledo inicia, por tanto, el ejercicio 2011 con una alta calidad de resultados, gracias a la extraordinaria estabilidad experimentada por la cifra de recursos gestionados de clientes, que al cierre del ejercicio suponía 2.690 millones de euros. La evolución de dicha cifra es un fiel indicador de la confianza que tienen en esta Entidad sus socios y clientes.

La estabilidad en la cifra de recursos de clientes ha permitido mantener altas posiciones de liquidez, que al cierre del ejercicio se cuantificaban en 658 millones de euros, disponibles para hacer frente tanto a las necesidades de financiación que demanden socios y clientes como a posibles inversiones.

Esta holgada posición de liquidez permitió a Caja Rural de Toledo tener abiertas líneas de financiación a sus socios y clientes por un importe total de 2.280 millones de euros.

Según Martín Molero, “la liquidez es el gran tesoro que tiene Caja Rural de Toledo y está basada en nuestra política de prudencia”.

Durante el ejercicio 2010, la cifra de recursos propios ha experimentado una variación significativa al alza, hasta situarse en 288 millones de euros. Estos recursos propios permiten a Caja Rural de Toledo lucir un espectacular ratio de solvencia del 14,60%, cuando los requerimientos mínimos del Banco de España son del 8% sobre los activos ponderados por riesgo de la institución. La Entidad se encuentra, así, plenamente preparada para afrontar las nuevas exigencias de capital que establecerá próximamente el Gobierno, al contar con un “core capital” superior al 12,90%.

Fruto de los excelentes mecanismos de gestión y control del riesgo, la Entidad mantiene un ratio de inversión dudosa con respecto al total de inversión crediticia del 1,96%, uno de los índices de morosidad más bajos del sistema financiero español frente a una media del sector superior al 5,60%, lo que demuestra la excelente gestión del riesgo crediticio en Caja Rural de Toledo. La cobertura total de dichos saldos dudosos es del 111%.

A 31 de diciembre de 2010, Caja Rural de Toledo mantenía abiertas al público 190 oficinas, en las que trabajaban 778 empleados. Es importante resaltar que el conjunto de las 8 cooperativas de crédito castellano-manchegas tenía abiertas al público 462 sucursales con 1.757 trabajadores en activo, manteniendo, por tanto Caja Rural de Toledo algo más del 40% de estas cifras.

Caja Rural de Toledo cerró 2010 con más de 1.000 acciones sociales destinadas a satisfacer las necesidades de sus socios y clientes y que beneficiaron a más de un millón de personas. Estas acciones fueron promovidas tanto por la Fundación Caja Rural de Toledo como por el Fondo de Educación y Promoción de la Entidad.