Cambios en la normativa sobre guardias de farmacias en Castilla-La Mancha

En una intervención en Santander, donde se ha celebrado un Congreso Nacional del sector farmacéutico, Echániz ha resaltado que Castilla-La Mancha fue, a principios de 2012, la primera comunidad autónoma que aprobó un decreto que mejora el margen de dispensación en las farmacias rurales de menor facturación y en los núcleos de población inferiores a 1.000 habitantes.
 
“Conscientes como somos de que la atención continuada en el medio rural necesita una modificación, estamos trabajando en una reforma de la normativa de guardias. La regulación que tenemos está obsoleta, no beneficia a los pacientes y supone una pesada carga para el farmacéutico rural. Mejoraremos la situación actual, desburocratizando y simplificando procedimientos y potenciando la colaboración de los colegios profesionales”, ha adelantado el responsable castellano-manchego ante los farmacéuticos de toda España.
 
Echaniz ha resaltado también que éstas y otras medidas están relacionadas con una línea global de mejora del sistema sanitario en su conjunto y para toda España, como acredita el que “el Gobierno de la nación se haya preocupado por dar participación a las comunidades autónomas en un aspecto tan crucial como la fijación de los precios de los medicamentos”, además de poner en marcha la compra centralizada, revisando la financiación de los fármacos e implantando “la coparticipación en el desembolso de la prestación farmacéutica, que ha funcionado bien en sus primeros meses de puesta en marcha, sin incidencias reseñables. Un éxito de esta puesta en marcha que es, en gran medida, mérito de los farmacéuticos, que en Castilla-La Mancha han vuelto a mostrar su constante compromiso con el sistema sanitario autonómico y con la calidad de la atención sanitaria que recibimos”.
 
“Con los últimos gobiernos socialistas, el Sistema Nacional de Salud tendía a la disgregación, había una falta de definición de la misión del sistema sanitario en cuanto a las prestaciones y se estaba desarrollando una política errática, sin planificación, sin objetivos y discontinua”, lo cual contribuyó al déficit acumulado de 16.000 millones de euros. “Una situación muy similar a la que se encontró Maria Dolores Cospedal cuando llegó al Gobierno de Castilla-La Mancha, incluso peor en nuestra comunidad autónoma, donde había una absoluta falta de liquidez y una deuda que ascendía a 10.800 millones de euros”, ha recordado por último el consejero.