Cien cosas que hacer en Guadalajara

Atienza situada en la Sierra Norte de Guadalajara. Foto: spain.info
Atienza situada en la Sierra Norte de Guadalajara. Foto: spain.info


“Si en una aldea a una persona se le ocurre decir que no lleva más objeto que ver el paisaje o la silueta de una montaña, se expone a que le tomen, por lo menos, por asesino. Alvarito consultó el mapa para ver si podía ir directamente desde Molina a Cañete, en dos o tres jornadas, por el monte, pero el camino era frecuentado y recorrido por restos de partidas carlistas. (…) En el comedor de la fonda de Molina, Alvarito conoció a un abogado, joven y melenudo, a quien no le interesaba nada de cuanto pasaba a su alrededor, y que vivía soñando en Madrid y, sobre todo, en París”. Es un pasaje de Baroja en La nave de los locos. La evocación urbana es constante en los pueblos, y viceversa. Podría decirse que uno quiere siempre lo que no tiene al alcance, pero lo cierto es que en los pueblos se pueden hacer muchas cosas que contemplar paisajes y montañas, que no es poco en sí mismo.

Hace ya casi dos años, la periodista Ángeles Vázquez -natural de Guadalajara, aunque se considera hija de Madrid- escribió un libro con un título sugerente: 100 cosas que hacer en Madrid al menos una vez en la vida (Lectio ediciones). Más allá de los iconos de la capital, la periodista recopiló un centenar de propuestas originales que permiten descubrir la capital desde lugares generalmente desconocidos. Por ejemplo, detalla el Panteón de hombres ilustres, en Atocha; una fiesta de naumaquia, que consiste en lanzar cubos de agua al prójimo en Vallecas; el Museo Nacional de Ciencias Naturales; o el teatro de la Guindalera. La autora compendia cien propuestas entre sitios físicos y actividades que merece la pena escudriñar en Madrid.

Es complicado hacer listas porque suelen servir de poco. Pero generan interés. En 2007, en Nueva Alcarria se nos ocurrió preguntar cuáles serían las “maravillas” de Guadalajara, a cuenta del descarte de la Alhambra de Granada como “maravilla” del mundo. La encuesta fue un éxito, a los expertos les hizo tilín la idea y el tema dio para abrir el periódico de ese día con cuatro o cinco páginas. El propósito, entonces como ahora es poner en valor el patrimonio, la cultura, el paisaje, las costumbres y las gentes de una provincia indómita que languidece con el mismo ahínco con el que siempre nos encandila.

Hecho el introito, y dando por hecho seguro que son posibles muchas más, ahí van 100 cosas por las que, en mi opinión, merece la pena acercarse hasta Guadalajara.

1. Contemplar un atardecer desde el mirador de la Alcarria, en Trijueque.
2. Subir al Ocejón.
3. Catar el bacalao de Justi, en Jadraque.
4. Leer Viaje a la Alcarria, en verano, sentado a la sombra del parque María Cristina de Brihuega.
5. El Hayedo de Tejera Negra durante la última quincena de octubre y la primera de noviembre.
6. La catedral de Sigüenza.
7. Portada de Santiago en el muro norte de la iglesia de El Salvador, de Cifuentes.
8. Los pantanos de la cabecera del Tajo.
9. El castillo de la Luna, en La Torresaviñán.
10. Visitar La Cabrera, posiblemente, el pueblo más hermoso de Guadalajara.
11. Pasear hasta la iglesia de Santa Coloma, en Albendiego, y quedarse un buen rato contemplando su ábside.
12. Todo el Románico Rural, desde Campisábalos y Villacadima hasta Carabias y Pinilla de Jadraque.
13. Alto Tajo, incluido el barranco de la Hoz.
14. Buenafuente del Sistal.
15. Escuchar cuentos en el Patio de los Leones del Palacio del Infantado, en la capital.
16. Recorrer el castillo-alcázar de Molina y subir hasta la Torre de Aragón.
17. El Valle del Mesa.
18. Pasear por las calles y los alrededores de Campillo de Ranas.
19. Traspasar el Arco de Arrebatacapas y subir hasta el castillo (Atienza).
20. Sentarse en la plaza de la Hora (Pastrana).
21. El pico del Alto Rey y la ermita de Bustares.
22. La Casa de Piedra (Alcolea del Pinar).
23. Monasterio de Bonaval (Retiendas).
24. Iglesia de San Miguel (Brihuega).
25. Los torreznos del bar del área km.132 de la A-2, en Alcolea.
26. Las fuentes de Trillo.
27. Tomar un vermú en la Alameda de Sigüenza.
28. Una ruta siguiendo los desfiladeros del Cañón del Río Dulce, entre Aragosa y Pelegrina.
29. Degustar un asado en Pocholo, Torija.
30. Recorrer los viñedos y la bodega de Finca Río Negro (Cogolludo).
31. Pasear por el valle del Badiel.
32. Ascender hasta el castillo de Galve de Sorbe y avistar el Alto Rey, el macizo de Ayllón, la Sierra de Pela y el Ocejón a lo lejos.
33. Las Tetas de Viana.
34. Leer La felicidad de la tierra, de Manu Leguineche, a la vera del Tajuña.
35. Ruta entre Majaelrayo y Riaza por el puerto de la Quesera.
36. Monasterio de Monsalud (Córcoles).
37.  Embalse de El Vado.
38. “La Giralda” de Escamilla.
39. Recorrer la impresionante mole del castillo de Zorita de los Canes y otear todo el valle.
40. Asomarse a los pantanos desde El Olivar.
41. Acompañar a un amigo o familiar, que viaja por primera vez la provincia, durante una visita al Citug, en Torija.
42. Correr por el Parque de la Concordia.
43. Visitar Fuentes de la Alcarria, un pueblo sorprendente.
44. Una ración de setas de cardo o de boletus en el Hostal de Galve.
45. Pasear debajo de los soportales en Tendilla.
46. La feria de ganado de Cantalojas, siempre el día del Pilar.
47. El nacimiento del Sorbe (Campisábalos).
48. Ir de vinos y visitar las bodegas en Horche.
49. Pasar un fin de semana en El Molino de Alcuneza, único alojamiento Relais & Châteaux en la provincia.
50. Leer las poesías de Ramón de Garciasol sentado en un ribazo del Sorbe o el Henares.
51. Hojear (y comprar) libros en Rayuela, Sigüenza.
52. La feria de ganado de Hiendelaencina.
53. Las chuletas de cordero de Las Vegas, en Masegoso.
54. Adentrarse en la Reserva de caza de Sonsaz.
55. Asomarse a la muela de Castellar.
56. Los danzantes de Valverde de los Arroyos bailando en las eras, a los pies del Ocejón.
57. Fotografiar las casonas de Milmarcos.
58. El carpaccio de corzo con helado de tomillo y algún cóctel de los hermanos Pérez en el restaurante El Doncel (Sigüenza).
59. Las lagunas de Puebla de Beleña.
60. Celebrar el Día de la Sierra, donde toque cada año.
61. Andar hasta las Cascadas del Aljibe.
62. Los danzantes de Majaelrayo, en la plaza del pueblo, haciendo el baile del cordón.
63. Taco relleno de codorniz y trufa en el restaurante El Castillo (Molina de Aragón).
64. Cueva de los Casares (Riba de Saelices).
65. Beleña de Sorbe: el pueblo, los restos del castillo, iglesia románica de San Miguel…
66. La matanza en La Esquinita, Cifuentes.
67. Las pasiones vivientes de Hiendelaencina y Fuentelencina.
68. Los danzantes de Galve en procesión hacia la ermita de la Virgen del Pinar.
69. La Procesión del Fuego de Humanes.
70. Festival Medieval de Hita.
71. El Cardoso de la Sierra y sus pueblos: Bocígano, Peñalba, Colmenar, Cabida…
72. La pista entre Majaelrayo y Cantalojas, que traspasa Sonsaz.
73. La tortilla de patatas de Casa Palomo (Guadalajara).
74. El Palacio renacentista de Cogolludo.
75. Ruta de senderismo hasta la cueva del Oso, en Prádena de Atienza.
76. Los Diablos de Luzón.
77. Botargas y Mascaritas de Almiruete.
78. Iglesia románica de Labros.
79. Restaurante Las Llaves (Marchamalo), posiblemente, el mejor restaurante de la provincia.
80. Soldadesca de Mazuecos.
81. Las casas señoriales de Tamajón.
82. Castillo de Zafra.
83. Los pueblos de la Sierra de Atienza: Bañuelos, Miedes, Alpedroches…
84. Beber agua de El Pedregal.
85. Perderse en algún spa de Imón.
86. Arroz caldoso-meloso de pulpitos y berberechos en Amparito Roca.
87. Recorrido por Robleluengo, Roblelacasa, Campillejo y El Espinar, las pedanías de Campillo de Ranas.
88. Un aperitivo en El Figón (Guadalajara).
89. Castillo de la Riba de Santiuste.
90. Asistir a un concierto de folk de José Antonio Alonso.
91. Un lechazo en La Cabaña en Palazuelos, después de visitar las murallas de este pueblo.
92. Exhibición de un maestro alfarero en Zarzuela de Jadraque.
93. Comerse una tortilla en el merendero del Pelagallinas (los Condemios).
94. Villaescusa de Palositos.
95. Iglesia de San Vicente, en Sigüenza.
96. La picota de Fuentenovilla.
97. Panteón de la Condesa de la Vega del Pozo (Guadalajara).
98. Subida al Lituero (1457 m.), en Campillo de Dueñas.
99. Peralejos de las Truchas, la laguna de Taravilla y el salto de Poveda.
100. La ascensión al pico del Águila o Carravieja (Guadalajara).

* Este artículo dio origen a un libro titulado 101 COSAS QUE HACER EN GUADALAJARA, de los periodistas Raúl Conde y Ángel de Juan. El volumen está disponible a la venta en librerías de Guadalajara y Madrid, y en la tienda on line de Editores del Henares, pinchar aquí.

Portada del libro '101 cosas que hacer en Guadalajara' (Editores del Henares, 2016), de Raúl Conde y Ángel de Juan.
Portada del libro ‘101 cosas que hacer en Guadalajara’ (Editores del Henares, 2016), de Raúl Conde y Ángel de Juan.