Consejos de la Guardia Civil para unas vacaciones seguras. el viaje

Si lo planifica con tiempo, visualizando mapas y recorridos, el trayecto a su lugar de vacaciones puede ser una experiencia divertida para usted y su familia. Si por el contrario piensa en llegar en el mínimo tiempo posible, sin realizar paradas e intentando batir su propio record, puede que nunca llegue a su destino.

Es conveniente evitar las horas punta y los días más críticos de la operación salida. Debemos recordar que, al ir muy cargado el vehículo, sus reacciones son más lentas y no siempre en la dirección deseada, por ejemplo a la hora de los adelantamientos o las curvas peligrosas.Para viajes medios y largos se debe utilizar un calzado flexible,  que se ajuste bien al pie y no resbale. La ropa debe ser ancha y cómoda para facilitar los movimientos. Conviene estar descansado antes del viaje. Salir a primera hora de la mañana, tras un buen descanso, es un buen momento No es aconsejable la práctica habitual de iniciar el viaje al finalizar la jornada laboral o después de una comida copiosa o la cena, a última hora de la noche. Lo más recomendable es  alternarse en la conducción con otra persona. Es muy importante efectuar paradas de unos 20 minutos cada 2 horas de viaje o cada 200 kms.

Desde el principio hasta el final, los más pequeños deben ir debidamente protegidos en sus “sillitas” o dispositivos de retención infantil adecuados a su peso y talla. Debemos recordar que los menores de 12 años deben ir siempre en los asientos traseros y siempre haciendo uso de los cinturones de seguridad. Recuerde llevar juegos para que ellos se diviertan en el trayecto.

Son frecuentes los casos de deshidratación en los viajes del verano, debemos procurar llevar líquidos suficiente tanto para los niños como para las personas mayores. Si ha de comer antes o durante del viaje, deberá tomarse alimentos ligeros para evitar la somnolencia. El beber agua, zumos o refrescos no gasificados en abundancia, servirá para que podamos combatir más fácilmente la fatiga muscular y la aparición de la temible somnolencia.

El viajar varios vehículos en grupo e intentar circular siempre juntos es muy peligroso y aumenta el estrés. Es mejor que acordemos unos puntos de parada y encuentro, procurando, por supuesto, no ser los primeros en llegar.

Tampoco debemos bajar la guardia en los trayectos cortos, ya que aproximadamente la mitad de los accidentes mortales que se producen en época veraniega tienen lugar en carreteras llamadas de segundo orden, como las comarcales y locales, en las proximidades del lugar de veraneo y en desplazamientos rutinarios y excursiones.

El simple y rutinario ir y volver de la playa puede ser un corto, pero arriesgado viaje si, por ejemplo, el conductor va calzado con unas chanclas, está agotado por el calor almacenado en el interior del vehículo, se siente molestado por balones y sombrillas. No digamos, si ha combatido el calor de la mañana al pie de un chiringuito a base de cervezas o tintos de verano, entonces bajo ningún concepto debería conducir.

Es preciso hacer hincapié en el escrupuloso cumplimiento de las normas de circulación, recordando, entre otras, que el casco y el cinturón de seguridad, aunque a algunos les puedan se incómodos con el calor veraniego, son dos elementos fundamentales y obligatorios que pueden salvar la vida.

Con estos consejos la Guardia Civil de Castilla- La Mancha espera que disfruten de unas vacaciones felices y seguras.