Consejos para unas vacaciones tranquilas: Seguridad en los encierros

La norma más importante es no correr encierros bajo la influencia de bebidas alcohólicas o sustancias estupefacientes. El alcohol y las drogas disminuyen alarmantemente el equilibrio, la velocidad y la capacidad de reacción. Nos modifica el equilibrio, la percepción de la realidad y el cálculo de  las distancias reales, poniendo en grave riesgo la propia vida y la de los demás corredores.  La actitud necesaria para correr delante de una red brava no hay que buscarla en una botella de alcohol o en una dosis de droga, sino en una buena preparación física y mental.

Deben ser los propios corredores y los espectadores los que, al detectar a una persona que no esté en condiciones de realizar el recorrido, avisen a las Fuerzas de Seguridad para que retiren a la persona del encierro. Un corredor bajo la influencia de bebidas alcohólicas o las drogas  es un peligro para todos los corredores.

Para correr delante de una res brava se deben de tener unas condiciones físicas y una preparación mental apropiadas. Es un evento de alto riesgo y se deben reunir condiciones de serenidad, reflejos y preparación física. Se debe de calentar antes de la carrera para evitar tirones musculares que nos paralicen en medio del encierro o nos hagan caer delante de las reses. No se debe correr un encierro sin haber dormido la noche anterior, no estaremos ni en las condiciones físicas ni mentales precisas para ponernos delante de una res.

Si es la primera vez que corre un encierro infórmese bien de las normas propias de cada localidad, pregunte a los veteranos y a las Fuerzas de Seguridad, no cometa imprudencias que pongan en peligro a los demás. Conozca el recorrido y hágalo paseando unos días antes para conocer todos los recovecos, curvas y peligros posibles. Practique un par de veces la salida urgente por las vallas protectoras.

La ropa y el calzado son muy importantes. Debemos llevar ropa cómoda y deportiva que nos permita un buen desarrollo de los movimientos. El calzado debe ser deportivo y correctamente anudado, vigilando que no queden arrastrando los cordones. No se deben llevar mochilas, botellas, cámaras de fotos o video ni ningún artilugio que entorpezca nuestra carrera y la de los demás.

Es importante recordar que a los animales no se les debe tocar, golpear o citar, así como realizar cualquier acción que se considere maltrato. Además de ser un peligro para el propio corredor, pueden hacer que el toro se de la vuelta poniendo en grave riesgo a los corredores que ya han sido rebasados y a los propios espectadores.

Se debe de correr en línea recta delante de las reses, sin cruzarse ni pararse si se va corriendo por delante de los toros, sólo nos pararemos y de forma progresiva cuando las reses nos hayan adelantado. No se debe correr detrás de la manada, dejando ese espacio para los pastores y responsables del encierro cuya función es evitar que los toros den la vuelta y corran el recorrido a la inversa.

Al entrar en la plaza los corredores deben refugiarse rápidamente tras el vallado para permitir espacio suficiente al resto de corredores que van llegando.

En la plaza se debe dejar que los pastores encierren a las reses. Si el evento taurino está organizado para correr al toro dentro del ruedo, se seguirán las mismas indicaciones que para el encierro y solo deben saltar al ruedo personas con una alta capacidad física y en perfectas condiciones mentales.

Recuerde que correr delante de un toro en la calle o en una plaza es su responsabilidad.

Los espectadores deben saber que las vallas o protecciones del recorrido están para el uso de los corredores. Se debe dejar un metro o más para que si  un corredor se ve en un apuro, acosado por un toro tenga un lugar donde refugiarse. No se debe sacar la cabeza o partes del cuerpo para ver la carrera porque podríamos sufrir un accidente o entorpecer y hacer perder el equilibrio a los corredores. Si quiere ver el encierro, busque con suficiente tiempo de antelación el lugar más seguro y con más visibilidad.