Cuarenta trabajadores mejoran sus habilidades de venta de mano de la Cámara de Comercio

Por segundo año consecutivo, la Cámara de Comercio de Guadalajara junto con el Consejo de Cámaras de Castilla-La Mancha han apostado por esta formación que consideran fundamental para dotar a las empresas de herramientas útiles que favorezcan una mayor competitividad y ayuden a alcanzar los objetivos de venta que se proponen las empresas.   Durante estas jornadas se ha resaltado, por un lado, la importancia del factor emocional en cualquier proceso de venta y por otro, las claves del éxito en el comercio, que son: atraer, vender, satisfacer y fidelizar.
Antonio Sánchez, uno de los formadores de estas jornadas y recién elegido presidente de la Ceoe-Cepyme de Ciudad Real, señalaba durante su intervención que “estamos en un mercado muy convulso, que cambia rápidamente y que es prioritario revisar nuestras estrategias, fundamentos y lo que queremos conseguir”. En este contexto, afirmaba Sánchez, el vendedor es una pieza clave en la empresa, ya que “conoce lo que se mueve en la calle y las necesidades de los clientes”.

El perfil de los participantes en estas jornadas ha sido, en un alto porcentaje, trabajadores en activo, responsables o colaboradores del área comercial dentro de sus empresas, de los cuales un 60% eran hombres y un 40% mujeres.
Estas jornadas han conseguido un buen grado de satisfacción por parte de los participantes. Pilar Heras, agente de seguros comentaba:
“Me ha parecido muy interesante. Sobre todo, te das cuenta de la importancia de mantenerte al día y de reciclar conocimientos. En relación al cliente, reconoces que es fundamental saber escuchar, la posventa y no dar nada por hecho”, afirmaba Pilar Heras, agente de seguros.
Otro de los participantes, Roberto Sotillo, presidente de Indecove Export, señalaba que una de las ideas que extrae de estas jornadas es que “un vendedor solo tiene una oportunidad de crear una primera buena impresión”. Sotillo, sacaba la conclusión de que “la fuerza de una empresa está en los vendedores porque ellos representan en sí toda la organización, desde la dirección, la producción, el servicio o la posventa; por ello, todos los aciertos del vendedor se trasladan a la empresa y los errores también”.