Derrota del Sigüenza FS por 8-5 ante Pilaristas (8-5)

Los de Javier Bodega, bien plantados sobre el campo, se iban haciendo dueños de la situación, una vez superaron el primer envite físico de presión local. Las únicas ocasiones de Pilaristas llegaban con disparos lejanos a los que respondía bien Gonzalo, mientras que los rojillos daban sensación de peligro en cuanto recuperaban la bola. El Sigüenza falló un contragolpe de tres contra el portero y estrelló un balón en el palo con el empate a un gol.  El 2-1 llegaba al filo del minuto 17, en una jugada de mala fortuna. Un disparo lejano rebotaba en Manuel para terminar en el fondo de la portería rojilla.

El tanto sentó como un jarro de agua fría a los visitantes después del buen trabajo que estaban haciendo. Treinta segundos después, en una jugada de estrategia a la salida de un córner, Pilaristas marcaba el 3-1. A renglón seguido un disparo bombeado sin aparente peligro se convertía en el 4-1 en el único fallo de Gonzalo en todo el partido, y acto seguido un buen robo de Pilaristas en un exceso de confianza de la zaga rojilla se convertía en el 5-1. En tres minutos, el Sigüenza había tirado por la borda el partido.

El Sigüenza FS salía en la segunda mitad con la intención de vender cara su derrota. Javier Bodega cambió diametralmente su táctica, ordenando una presión asfixiante en toda la cancha. El empuje de los seguntinos los llegó a colocar con 5-3 en el luminoso. Pilaristas se rehízo con el 6-3. Pero los visitantes estaban en racha. Su juego de raza les puso a sólo un gol después de dos tantos consecutivos que elevaron el 6-5 al electrónico.

Sin embargo, el acierto que habían tenido hasta ese momento los puntas de Bodega se desvaneció a la hora de lograr el empate. José Antonio falló dos unos contra uno ante el portero madrileño. Nacho lanzaba al poste un contragolpe. Y también hubo un posible penalti que el colegiado no señaló. Ni siquiera una superioridad por expulsión de un jugador madrileño sirvió para lograr el empate. Pilaristas no había hecho más que dos disparos lejanos, uno fue gol, en 14 minutos de la reanudación.

El míster se la jugó con portero jugador para ganar el partido, pero la moneda salió cruz. Los rojillos encajaron dos goles más en el tramo final del encuentro. “Hemos peleado hasta el último segundo como el equipo orgulloso que somos. Ahora seguiremos partido a partido dando lo mejor de nosotros mismos en cada choque”, concluía hoy el míster.