Diez libros para el verano

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Foto: El Correo.

Cuando llega agosto, uno siempre juega con la idea de aquellos veranos carnosos que dibujó Sándor Márai en sus diarios: olor a pino, paseos por el campo, sabor a frambuesas. Añadan siempre un libro en la maleta. O dos. O todos los que ustedes quieran. Pero, como el tiempo es casi siempre más limitado que el espacio, he acotado las sugerencias a una decena de libros que pueden resultarles útiles para alimentar el verano con algo más que un arroz con alcachofas. Leer es siempre algo imprescindible, pero en este tiempo aún más. Uno puede deglutir las buenas historias sin que un metro esté a punto de partir. Cojan una tumbona y sumérjanse en los libros. Ahí va mi lista.

1. Las tres bodas de Manolita. Almudena Grandes (Tusquets). El último novelón de la autora de los Episodios de una Guerra Interminable aborda la pobreza y la desolación de la España de posguerra. Una historia coral, que mezcla personajes reales e imaginados, que cuenta las dificultades para sobrevivir en un Madrid asolado por la miseria. Manolita, una chiquilla de dieciocho años que tiene a su padre y a su madrastra encarcelados, y a su hermano Antonio escondido en un tablao flamenco, se ve en la obligación de hacerse cargo de su hermana Isabel y de otros tres más pequeños.

2. El mundo de ayer. Stefan Zweig (El Acantilado). No es una novedad, pero es un libro al que siempre apetece volver por el deleite que supone sumergirse en la escritura de Zweig. El autor austríaco pergeña aquí las memorias de un europeo con conciencia de serlo en una época turbulenta, salvaje, criminal. Escrito a caballo de la Primera y la Segunda Guerra Mundial, el naufragio de la civilización occidental y la nostalgia de por la apacible vida de la sociedad liberal son los protagonistas de un volumen impactante. Zweig cuenta experiencias personales y otras históricas en un trabajo imprescindible para conocer la Europa del siglo XX, especialmente, la de entreguerras.

3. El canto del cuco. Abel Hernández (Gadir). Un canto a la vida rural, pero sin el lirismo fútil de quien se limita a explicar cómo cantan los grillos. Un grito sosegado y hermoso que advierte del desastre que supone la despoblación y la desertización de nuestros pueblos. Todos estos elementos se concentran en este nuevo libro de un autor especializado en explicar qué fue del campo y por qué es importante conservar la vida en los lugares más apartados de nuestra geografía. El canto del cuco es una continuación de Historias de la Alcarama, El caballo de cartón y Leyendas de la Alcarama. Prosa vigorosa. Léxico preciso. Un castellano más claro que el agua que mana de las fuentes que narra Hernández. Un dietario rural convertido en un festín literario.

4. Viaje a pie. Josep Pla (Ediciones 98). Los seguidores del prosista catalán no necesitarán otro gancho que el de recitar su nombre y asociarlo a un viaje. Esta es una obra olvidada de Pla que se ha recuperado recientemente. El escritor, refugiado en su masía de Llofriu después de la Guerra Civil, se esmeró a la hora de ejercer el periodismo literario. Este libro es fruto de un recorrido por el Empordà en el que se patea en el territorio, charla con sus paisanos, escudriña las miserias de la Cataluña rural, pero también la grandeza de un territorio ahíto de encanto. Una prosa seca, casi lacónica, soberbia.

5. La agonía de Francia. Manuel Chaves Nogales (Libros del Asteroide). Un relato apasionante y extraordinariamente escrito de la caída de París en manos de los nazis, escrito por un periodista que ejerce un reporterismo pegado a los hechos. No hay opinión, pero sí un análisis sólidamente estructurado. El volumen es una crónica minuciosa, poblada de testimonios, en el que se aborda la mezcla de ingenuidad y amilanamiento que llevó a Francia a entregar su país a la máquina de guerra de Hitler. Chaves Nogales abandonó España en noviembre de 1936 y en 1940 es testigo de este episodio clave en la expansión del nazismo.

6. Catalanes todos. Javier Pérez Andújar (Tusquets). La Barcelona franquista que algunos quieren olvidar y otros no conocen. Así se presenta este relato de un autor sorprendente, cargado de fuerza y de ironía. Un libro muy apropiado para esta época. Un texto inteligente, escrito desde el conocimiento histórico, el talento narrativo y un sarcasmo nada hiriente.

7. La trama nupcial. Jeffrey Eugenides (Editorial Anagrama). Es la historia de amor de Madeleine Hanna, una romántica que escribe su tesis sobre el amor en Jane Austen y George Eliot, aunque finalmente es ella misma la que se ve envuelta en un relato amoroso que tiene dos vértices masculinos: Leonard Bankhead, un solitario estudiante de ciencias, y Mitchell Grammaticus, estudiante de teología. Una narración vibrante capaz de subyugar por su talento creativo y por la capacidad de plantearnos dudas sobre la importancia de la vida y del amor. Suena a trama pastelera, pero no lo es. Léanla.

8. Canta Irlanda. Javier Reverte (Plaza y Janés). El último viaje escrito por un autor cuya prosa ha quedado para siempre asociada a la mejor literatura viajera. Reverte se desplazó hasta Irlanda en 2004 y volvió en 2012. Su estilo, ya inconfundible, mezcla los conocimientos históricos con un recorrido personal por una isla bañada en Guinness, en la que se venera a los escritores (Joyce, sí, pero también Wilde, Beckett o Yeats), se mitifica a sus héroes y se cantan viejas canciones. Bien escrito, con buen acopio de documentación y con el regusto de quien se acerca a la isla con una curiosidad absorbente y sugestiva.

9. La ira de los ángeles. John Connolly (Tusquets). Autor reconocido de novela negra, Connolly hará las delicias de los entusiastas de este género con este volumen en el que narra unos crímenes especiales. En realidad, se trata de una batalla a mandíbula abierta entre ángeles caídos, combinada con la vida del policía de Nueva York Charlie Parker, desterrado como investigador privado en Maine. En esta 11ª entrega, sin embargo, sí se descubre más de un entresijo.

10. Vida de un escritor. Gay Talese (Alfaguara). Este volumen es una antología de los personajes, los hechos y los recuerdos de familia que más impactaron en la vida de quien pasa por ser el padre del nuevo periodismo. Es un libro personal, horrorosamente traducido, pero cargado de reflexiones sobre el periodismo.