El archivo descubre el Pósito municipal de Alovera

¿Y qué es un pósito? Gracias a esta exposición, los vecinos pueden definir el pósito como la casa en que se guarda la cantidad de trigo en ciudades, villas y lugares como repuesto y prevención  para usar en tiempos de carestía. Además, cuando había mucho trigo en los graneros para evitar que se perdiera si no se utilizaba, el Ayuntamiento lo prestaba a los labradores que se obligaban a devolverlo al Pósito, siempre con un aumento, en la cosecha siguiente.
La Real Pragmática de 1584 de Felipe II, pone las bases para la creación de los pósitos municipales. Esta institución surge con fines fundamentalmente   asistenciales en una época en la que fue corriente por parte de los más favorecidos cuando se acercaba la hora de la muerte,  la creación de montes de piedad, alhóndigas, memorias y capellanías. Los préstamos de grano se sustituyen con el tiempo por préstamos de dinero a los agricultores, por lo que los pósitos se consolidan como instituciones de crédito en el mundo rural. 
A lo largo del tiempo, los pósitos municipales son regulados por diferentes reglamentos e instrucciones y se vinculan a los Ayuntamientos que controlan, toman las cuentas y custodian sus fondos en las arcas de tres llaves. Alovera ha conservado gran parte de la documentación generada por el Pósito, que se custodia en el Archivo Municipal. En los últimos años del siglo XX, la institución del Pósito perdió su interés y razón de ser en esta época. El final del Pósito de Alovera llega en 1999 con la supresión del mismo y el destino de su capital a la mejora de caminos agrícolas.
DOCUMENTOS
La curiosa exposición presenta una serie documental con cuentas del Pósito del año 1809 y 1814, en ellas se pueden encontrar las curiosas declaraciones de testigos del saqueo que realizaron las tropas francesas en diciembre de 1808 a su paso por la localidad aloverana para abastecer a una tropa de 600 soldados en pleno desarrollo de la Guerra de la Independencia. Además, se presentan unas escrituras de obligaciones personales datadas en la década de 1830 por la concesión de préstamos de granos y dinero,  expedientes de repartimiento de tipo y de concesión de préstamos de mitad del siglo XX o actas de arqueo de metálico y medición de granos de los años 1865 a 1893.
Por último, los interesados en el tesoro documental que custodia el archivo municipal aloverano pueden descubrir los libros de seguimiento y control del pósito de los años 1888 a 1985 en los que se plasman actas de sesiones, obligaciones personales, partes mensuales, balances, movimiento de fondos y otros detalles de la contabilidad habitual de este recurso.
En el mes de mayo y por la cercanía al proceso electoral, el archivo municipal ha previsto una exposición de documentos relativos al proceso de elección de representantes municipales en distintos momentos de la historia.