El Centro de la Mujer seguntino divulga en noviembre la vida de la científica española Margarita Salas Falgueras

Durante sus años de estudio siguió como ejemplo al Doctor Severo Ochoa, quien la ayudó mucho, confiando en su capacidad, cosa que pocos hombres hacían respecto a las mujeres científicas, tal es así que, hoy en día, muchas son las mujeres que no consiguen el apoyo necesario pese a su gran formación.

Margarita se casó con otro científico, Eladio Viñuela y los dos se vieron atraídos por la biología y la bioquímica molecular, siendo grandes impulsores de la investigación española en estas áreas. Ambos viajaron a Nueva York para trabajar con Severo Ochoa. Y allí fue donde Margarita se vio beneficiada, ya que Severo Ochoa los separó profesionalmente, pues en la mayoría de matrimonios que trabajan juntos, los descubrimientos solían ser atribuidos al hombre. Así Severo Ochoa les comunicó: “Estaréis en distintos grupos de trabajo. Si no aprendéis otra cosa, al menos hablaréis inglés”.

Las aportaciones de Margarita Salas a la ciencia son muchas, pero destaca su investigación sobre la enzimología y sus trabajos sobre genética centrándose en la manera en la que se transmite la información genética y el ADN. Por estos y otros trabajos su legado científico ha sido muy importante en nuestro país. Esta gran investigadora introdujo el ámbito de la biología molecular en España gracias a su trabajo.

”Replicación y control de la expresión del ADN del virus cero29”.

La protagonista de las biografías desconocidas de este mes está realmente implicada en la Ciencia, de hecho pertenece a varias de las más prestigiosas sociedades e institutos científicos nacionales e internacionales, y colabora en el consejo editorial de importantes publicaciones científicas, además de haber obtenido diferentes galardones.

Forma parte también de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, de la Real Academia Española de la Lengua, de la Academia Europea de Ciencias y Artes, de la American Academy or Microbiology, de la Amerian Academy of Arts and Sciences, convirtiéndose así en la primera mujer española que entra a formar parte de esta institución.

Como podemos observar, esta gran investigadora es una mujer excepcional, hecho que se debe al esfuerzo y dedicación que ha puesto siempre en su trabajo, así como lo hizo anteriormente en sus estudios, obteniendo una nota de sobresaliente en su licenciatura en ciencias químicas, y tres años después igual cuando se doctoró en ciencias por la Universidad Complutense de Madrid.

En unas jornadas sobre “Mujer y ciencia”, habló sobre la mujer científica en la actualidad y reconoció los avances que las mujeres están logrando para conseguir la igualdad con los hombres en este campo, es un largo camino por recorrer pero dijo en la Fundación Severo Ochoa, que ella misma preside, hay más mujeres que hombres desarrollando su tesis doctoral.

En la actualidad, Margarita continúa con sus trabajos en el Centro de Biología Molecular “Severo Ochoa”, con el que colabora el CSIC y la Universidad Autónoma de Madrid, a la vez que sigue siendo profesora de investigación del CSIC.

“Si sólo una mujer excepcional como ella ha conseguido grandes logros y avances, nos preguntamos ¿Qué podrían conseguir muchas más si nos dejasen?”, se preguntan en el Centro de la Mujer de Sigüenza