El colchón del Dépor vuelve a ser mullido

En la rueda de prensa previa al partido que mañana medirá a los morados con el Celta de Vigo, serio aspirante al ascenso directo a Primera, el entrenador del Dépor Carlos Terrazas ha valorado el beneficio que para su equipo comporta esta circunstancia, aunque le ha restado hierro diciendo que “puede ser bueno si nos sirve para tener confianza en nosotros mismos y para subir la moral de los futbolistas, aunque también puede ser malo si nos confiamos, creemos que tenemos el objetivo cumplido y caemos en la relajación”.

Terrazas está convencido que el descalabro del Villarreal va a reactivar a todos los equipos de abajo. Y en especial al Cartagena, un club del cual ha comentado que “al igual que el Girona, fue concebido para estar arriba ,sin embargo, se ha visto abocado a luchar por la permanencia”.

El Deportivo pasa página al empate en Murcia; una reedición de la pérdida de valiosos puntos en los minutos finales. Mereció más el equipo morado, aunque también pudo caer derrotado por los pimentoneros.

Para mañana, el envite es colosal. Llega al Escartín el Celta de Vigo, un equipo que pelea por el ascenso directo y que no puede permitirse dejarse puntos por el camino, dado el estrecho marcaje al que le somete el Real Valladolid. “Es uno de los mejores equipos de la categoría -ha señalado Terrazas-. Juegan de maravilla al fútbol, y se puede ver que sus futbolistas están perfectamente acoplados”.

En las filas locales, David Fernández vio la quinta amarilla en la Nueva Condomina. Si no se reúne el Comité de Competición, en principio el madrileño podría entrar en la alineación, aunque su entrenador ha dejado entrever que no será así. Regresa a las filas moradas Aníbal Zurdo, una vez cumplido su partido de sanción por acumulación de tarjetas.

Prosigue pues un carrusel de partidos de vértigo en el presente mes de mayo. El colchón de puntos para el Dépor vuelve a ser mullido. Pero precisamente lo acaecido al Villarreal debe mostrar la lección de que nada está conseguido hasta que las matemáticas marcan, de forma irrefutable, la salvación de un equipo en su categoría.