El Dépor sólo suma un punto en Tarragona (0-0)

Llegaba el Dépor al Nou Estadi con ganas de truncar su mala dinámica de resultados y, por consiguiente, obligar al Nàstic a sufrir su primera derrota desde que Jorge d´Alessandro se hiciera cargo del plantel tarraconense. La puesta en escena de unos y otros fue, cuanto menos, voluntariosa, aunque muy imprecisa. Los primeros veinte minutos se desarrollaron con dos equipos que trataron de dominar a su oponente, pero realmente destruían más fútbol del que generaban. Errores en la entrega, faltas, fueras de juego, al partido le faltaba fluídez en estos compases inaugurales.
Carlos Terrazas demostró tener muy bien estudiado a los catalanes. Con su habitual 4-1-4-1, los morados presionaban muy bien la salida de balón de su adversario, taponando a uno de los catalizadores del juego local como es Longás. Las llegadas al área, sin embargo, eran harina de otro costal. Y eso que los alcarreños se asomaron más por el área custodiada por Rubén, pero la intención y la peligrosidad brillaban por su ausencia.
Superado el cortocircuito inicial de ambos contendientes, fue el Gimnàstic el que se hizo con las riendas del duelo, quizá favorecido por una ligera disminución de la presión alcarreña. Así las cosas, los remates contra el arco de Mikel Saizar se multiplicaron, con acciones de verdadero peligro que pusieron en riesgo el 0-0. El portero guipuzcoano se erigió en protagonista al desviar a saque de esquina un lanzamiento de Longás, al filo de la media hora, y atajar un nuevo disparo del centrocampista local, esta vez en el añadido del primer tiempo. Powel y Morán lo habían intentado antes también, pero sin tanta puntería. La única ocasión digna de mención por parte del Guadalajara fue un remate de Javi Soria, tras la ejecución de una falta escorada, que el central conquense envió por encima del travesaño.
Se echó atrás el Dépor en el segundo tiempo y lo acusaron los nervios de la afición morada, que veían cómo el gol local rondaba la portería de Saizar. El Nàstic dominó por completo tras el descanso ante un Guadalajara bien pertrechado en su terreno y que trató de salir al contragolpe, aunque sin hilvanar ninguna acción clara de gol.
Roberto Peragón advirtió con un remate tras asistencia desde la derecha que se marchó ligeramente desviado y en el 59´ era el holandés Powel el que se aprovechaba de un error de Javi Soria para batirse en duelo con Saizar, pero ayer el portero de Ibarra no permitió que nadie le batiera.
Con el Nou Estadi animando a su equipo, la afición ha recuperado la ilusión de la mano de D´Alessandro, el Gimnàstic aún dispuso de una última oportunidad en las botas de Luna que Saizar, quién si no, desbarató. Al final, sensaciones contrapuestas. Los granas esperaban más botín, mientras que los morados regresan al Pedro Escartín con un punto muy importante. 

Gimnàstic de Tarragona: Rubén; Sergio Juste, Arzu, Xisco Campos, Mingo; Longás (Tuni, 60´), Rodri, Seoane, Morán; Peragon (Viguera, 77´), Powel (Luna, 66´).

CD. Guadalajara: Saizar; Antonio Moreno, Gaffoor, Soria (David Fernández, 61´), Barral; Jony; Cristian, Rodri (Iván Moreno, 76´), Jonan García, Ernesto (Badía, 64´); Aníbal.

Sin goles.

ÁRBITRO: Bikandi Garrido (Colegio vasco). Tarjetas amarillas a Mingo; Jonan García, Gaffoor.

CAMPO: Nou Estadi. 5.382 ESPECTADORES