El Hospital de Guadalajara incorpora una novedosa técnica para pacientes con parálisis facial

Está intervención, realizada por el servicio de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora (doctores Emilio García Tutor, Gema Bustos y Margarita González) se desarrolló en dos tiempos quirúrgicos a una paciente cuya parálisis había sido provocada por un neurinoma del acústico (tumor benigno que afecta al nervio estatoacústico).

De esta manera, en una primera intervención se lleva el impulso nervioso desde la parte sana a la paralizada, para lo que los especialistas identificaron las ramas del nervio facial que provocan la sonrisa, para después suturar ahí un nervio que previamente se ha cogido de la pierna de la propia paciente. Posteriormente, ese nervio se hace llegar al lado paralizado.

En el segundo paso por el quirófano, los cirujanos trasladan un músculo de la cara interna del muslo de la paciente (músculo grácilis), junto con la correspondiente arteria, vena y nervio, hasta el lado paralizado de la cara, conectándose dicho nervio a aquel que se había traído desde el lado sano en la intervención anterior.

Así, una vez finalizado el proceso, cuando la paciente sonríe, el impulso nervioso que se envía al lado que funciona circula a través del injerto hasta el lado paralizado y estimula el músculo correspondiente, consiguiendo una sonrisa simétrica y espontánea.

Además, en el caso concreto de esta paciente, se aprovechó para tratar la lagoftalmia (imposibilidad de cerrar completamente un ojo) provocada por la parálisis, poniendo así remedio a una patología que podía derivar en problemas en la cornea.

Beneficios funcionales y psicológicos

La cara es el espejo del alma, el órgano público con el que interactuamos y nos relacionamos con los demás. La complejidad de sus músculos y funciones permiten transmitir emociones, sentimientos y mensajes que no se pueden comunicar sólo con palabras. La expresión facial forma parte indisoluble de la comunicación y es realmente la más humana de sus distintas facetas.

Por ello, los pacientes afectos de parálisis facial no solo ven mermada esta capacidad, sino que también quedan desfigurados por la misma, con una acusada asimetría en la parte más expuesta de su cuerpo y que ellos mismos se ven con mayor frecuencia.

No solo sufren la incapacidad para sonreír, sino la imposibilidad de cerrar completamente el ojo, la caída de la comisura bucal y de toda la hemicara, lo que hace más dolorosa su situación.

Así, la nueva técnica puesta en marcha en el Hospital Universitario de Guadalajara viene a dar respuesta a las necesidades de unos pacientes a los que tradicionalmente no se les prestaba demasiada atención, ya que su patología no ponía en riesgo su vida.

Pero, con este tipo de intervenciones y otras técnicamente más sencillas, a las que es susceptible de someterse cualquier paciente con este tipo de parálisis que puede venir causada por tumores, infartos cerebrales, patologías del oído, etc., se obtienen unos beneficios para el paciente que son no sólo estéticos, sino de componente psicológico y funcional, ya que en muchas ocasiones su calidad de vida se ve mermada ante actos de la vida cotidiana como comer, silbar, etc.

Se trata además de un tipo de intervenciones no dolorosas, que en la primera parte de la cirugía requiere tan sólo un día de ingreso, llegando a tres en la segunda de las intervenciones.

Por otro lado, para tratar las parálisis faciales, el hospital guadalajareño está en disposición de aplicar técnicas más sencillas a la utilizada en esta paciente, que pueden ser adaptadas a cada caso dependiendo de sus características clínicas.