El Hospital de Guadalajara participa en la primera semana mundial de la alergia

Dirigida a la población en general, se trata de una campaña de educación sanitaria, para lo cual durante la mañana de hoy se ha instalado una mesa informativa en el centro hospitalario, en la que han estado presentes facultativos del área de Alergología del centro, que han resuelto todas las dudas planteadas a quienes se han querido acercar a ellos.

Los pólenes de primavera son una causa importante de alergia respiratoria en el área de Guadalajara. Producen síntomas nasales (rinitis), oculares (conjuntivitis) y bronquiales (asma bronquial), siendo los pólenes predominantes en nuestra zona las gramíneas y el olivo. Hay que destacar además la importancia del polen de arizónica y de salsola, que no causan síntomas en primavera, sino en invierno y verano respectivamente.

En este sentido, desde la sección de Alergología del Hospital Universitario de Guadalajara se destaca la importancia de un tratamiento precoz, cuando la persona comienza a presentar síntomas ya que, especialmente en el caso de niños, puede evitarse que progrese a asma bronquial, con lo que ello conlleva.

Es destacable igualmente el aumento que se está manifestando en la alergia a alimentos en los últimos años, especialmente a frutas, presentándose frecuentemente pacientes alérgicos a las gramíneas que manifiestan síntomas también al ingerir algunas frutas. Esto suele ocurrir cuando la enfermedad alérgica progresa con los años.

Consejos para pacientes alérgicos a pólenes

Según los especialistas, evitar la permanencia prolongada en espacios abiertos en días de máxima polinización, sobre todo al atardecer y especialmente cuando haga viento es uno de las principales consejos que se deben tener en cuenta por los alérgicos.

Además, es conveniente viajar con las ventanillas del automóvil cerradas, siendo útil el empleo del aire acondicionado dentro del vehículo y de los filtros antipolen, así como pulverizar agua en el dormitorio antes de dormir, ya que favorecerá el depósito en el suelo los pólenes que hayan podido penetrar durante el día.

Las gafas de sol constituyen una barrera útil para proteger la conjuntiva ocular de la acción del polen, mientras que hay que evitar la práctica de ejercicio físico vigoroso y mantenido al aire libre en época de polinización, ya que se favorece el riesgo de padecer asma bronquial.

Por último, a la hora de viajar conviene informarse del tipo de vegetación y de los niveles aéreos de pólenes en el lugar de destino, para hacer uso del tratamiento profiláctico a base de antihistamínicos, sprays nasales antiinflamatorios etc.

Cabe recordar además que en zonas de sierra la polinización se retrasa aproximadamente un mes respecto a la que tiene lugar en los núcleos urbanos, mientras que, en las áreas costeras, con independencia de que la proximidad del mar favorece el depósito de los pólenes que flotan en la atmósfera, existen plantas autóctonas, como la parietaria en el litoral mediterráneo, cuyo polen es muy potente y puede reactivar los síntomas del alérgico.