El Marchamalo quiere seguir siendo imbatible

“No hay equipo fácil en esta categoría, sigo fiel a mi postura de principio de temporada y cada partido es un mundo y hay que disputarlo al máximo”, señalaba. Por eso y porque quiere seguir haciendo historia con el Marchamalo y ganar todos puntos posibles por si pueden llegar a la séptima plaza, los gallardos quieren que los tres puntos se queden en casa. Y para eso, el equipo tendrá que estar “un poco más fino” de cara  a la portería rival que el pasado Jueves Santo ante La Gineta donde, al final, terminó cediendo dos puntos que tenía encarrillados desde el minuto 13 con el gol de Daoiz. Pero ni el eterno capitán ni su máximo goleador, Grande, tuvieron suerte para ampliar la cuenta en las múltiples ocasiones que tuvieron y, en una gran segunda parte de La Gineta terminaron empatando.
Qué duda cabe que la victoria sería una bonita manera de comenzar la semana de fiestas que el municipio celebra en honor al Santo Cristo de la Esperanza, su patrón. Además, el próximo sábado, el Marchamalo vuelve a jugar en La Solana ante el Villarobledo en el Trofeo del Ayuntamiento que coincide con la 37 jornada de Liga. “Tenemos que aprovechar el factor campo y que la afición disfrute con este Marchamalo, el que está consiguiendo los mejores números a pesar de todos los problemas que hemos tenido con las lesiones”, se lamentaba un Morilla que no ha perdido la ilusión por batir todas las marcas posibles.
“No hay lugar para la relajación, tenemos que cumplir al cien por cien hasta el día 15. Hace muchos que tenemos los deberes hechos de la permanencia pero en el fútbol hay que tener ambición y si podemos quedar séptimos mejor que octavos, lo vamos a intentar”, explicaba el técnico, que para no perder la costumbre, tendrá que completar la convocatoria con jugadores del Marchamalo B a causa de las lesiones y la sanción de Fran por acumulación de tarjetas amarilla. Sí que recupera a Carlos García respecto al partido de La Gineta, pero ahora es Fran el que causa baja en la zaga por la misma cuestión. Y Cillo, que se tuvo que retirar en el anterior partido, sufre un rotura de fibras que ha confirmado una ecografía y tendrá que perderse el partido ante el Criptanense. Puma y Miguelón siguen sumando días a sus recuperaciones de las lesiones sufridas en el mes de abril e Isra, no termina de curar su tobillo izquierdo. Así que con los jugadores justos y las ayudas de los chavales del filial, que tan buenas sensaciones están dando al entrenador gallardo, el Marchamalo afrontará su encuentro de este domingo. “Muy mala suerte es la que estamos teniendo, la verdad, pero también tengo que reconocer que los jugadores que están participando en este tramo final lo están dando todo y algunos me sorprenden gratamente”, reconocía Morilla.
El asalto a la séptima plaza cada vez está más cerca y, el calendario juega a favor de un Marchamalo que no tira la toalla y que quiere hacer una temporada redonda a pesar de todos los pesares.