El nuevo Centro de Salud de Cabanillas, en tres años y capaz para el triple de población

Las obras del nuevo Centro de  Cabanillas del Campo se licitarán en un mes y medio y su construcción comenzará a finales de año.  El Sescam invertirá más de 5,5 millones de euros en esta nueva infraestructura, cantidad a la que se añadirá el coste del equipamiento. El periodo previsto para su ejecución es de 18 meses, con lo que la obra podría estar concluida dentro de tres años. De la amplitud de los medios humanos y materiales previstos da buena idea otro dato más: mantener este Centro costará a las arcas regionales un millón y medio de euros al año.

El alcalde de Cabanillas del Campo, Jesús Miguel Pérez, ha mostrado su satisfacción al resaltar que el nuevo centro de salud sustituirá al que está ahora mismo en funcionamiento, “algo que ya va siendo necesario para atender aún mejor a los vecinos de la localidad”.

El consejero ha recordado que la parcela para el nuevo equipamiento fue cedida por el Ayuntamiento de Cabanillas y ha puntualizado que si bien la población de Cabanillas ronda los 9.500 habitantes, el nuevo se ha planteado para atender satisfactoriamente entre 30.000 ó 32.000, en previsión del aumento de población en años venideros.

El edificio se levantará en un solar situado en el entorno de las calles Miró y Goya. Constará de planta sótano, planta baja y dos alturas, con una superficie total construida de 3.500  metros cuadrados.

En su diseño, destacará la forma en L muy abierta, con el máximo aprovechamiento de la luz natural y la utilización de materiales y técnicas constructivas que favorezcan el ahorro energético.

Entre otros servicios, en la planta baja se encontrará el servicio de Urgencias. La planta primera albergará los servicios de Pediatría, medicina general y odontología. Por último, en la planta segunda, además de los servicios de medicina general, tendrá cabida la biblioteca.

Como ha remarcado el propio Lamata, el edificio “había que construirlo porque lo necesitaba ya Cabanillas del Campo” En este sentido, el consejero ha opinado que “los cabanilleros tienen que estar orgullosos de vivir en esta ciudad”, como ha calificado de forma reiterada a la localidad campiñera, que contaba hace una década con la mitad de vecinos que hoy y cuya población es una de las más jóvenes de España.