El periodista Javier Oliva presenta en Sigüenza “La Torre del Gallo”, su segunda novela

El libro, que tiene un novedoso planteamiento editorial, describe una intriga que refleja la Sigüenza de finales del siglo XX desde un futuro inmediato. La sinopsis argumental está llena de matices que invitan a su lectura. Oliva sitúa la acción en la Ciudad del Doncel del año 2044: Diego Alcaraz regresa a su Sigüenza natal después de haber estado perdido durante cuarenta años en los desiertos de Afganistán. Tras ser rescatado de su propio olvido, un examen médico determina que su memoria está afectada por el Síndrome de Korsakoff, una enfermedad que trastoca la percepción del tiempo. La llegada del resucitado supone todo un acontecimiento en Sigüenza, aunque no todos sus habitantes están cómodos con el regreso. Más bien parece que algunos quisieran que continuase perdido y olvidado, que tan sólo perdurara su recuerdo como el héroe ausente que fue, una aventura a la que Diego se vio abocado después de la violenta desaparición de Violeta Márquez de Coca.

“La Torre del Gallo” recorre el pasado, el presente y el futuro de Sigüenza a través de personajes y escenarios unas veces eternos, otras evolucionados, incluso en algunas ocasiones desaparecidos, circunstancias todas que tejen una compleja trama que no deja indiferente al lector. Antonio Merino, catedrático de Ecología y el propio autor han sido los encargados de presentar la novela esta tarde, en un acto en el que también han participado el alcalde de Sigüenza, José Manuel Latre, la concejala de Cultura, Sonsoles Arcones, y Jesús Muñoz Romero, de la Editorial Ledoria.

En la ambientación de la novela, por ejemplo, “el autor prevé el soterramiento de las vías del tren y de la estación de Sigüenza”, ha dicho Merino. En lo que se refiere a los personajes son tremendamente locales. “Javier ha sido capaz de captarlos con su habilidad natural para la escritura. Incorpora muchísimos detalles a la descripción, con un estilo de escritura fluido que hacen su lectura absolutamente cómoda”, añadió el catedrático. Cuando ha tomado la palabra, Oliva ha agradecido la presencia de público, y ha explicado la génesis de la novela. “Sigüenza me ha dado mucho. Es un punto de referencia en mi vida. La escritura de esta novela ha sido para mí la forma de devolver algo a la ciudad”. Al terminar su intervención Oliva ha pedido un aplauso no para él, sino para la ciudad de Sigüenza, al que naturalmente él mismo se ha sumado. Posteriormente Oliva ha firmado durante más de una hora ejemplares de su novela.