El pintor Emilio Fernández-Galiano pregonará las fiestas de San Roque

siguenza_fernandezgaliano080814El artista, que expone en estos días “como seguntino” en la I Feria Internacional de Arte Contemporáneo de San Sebastián (DonostiArean), calificó de “un honor” ser elegido para prologar unas fiestas en las que valora como un “gran acierto” la cada vez mayor inclusión de guiños culturales.
Emilio Fernández Galiano, pintor en un momento creativo dulcísimo,  probablemente el mejor de su carrera, va a ser el pregonero de las fiestas en honor a San Roque y a la Virgen de la Mayor de Sigüenza.
El pintor dará el pregón en la Plaza Mayor el sábado, a partir de las 23:30 horas, y lo hará recién llegado de San Sebastián, donde expone “como seguntino, porque me apetece vincular mi trabajo con Guadalajara en general y con Sigüenza en particular”, afirma, en la primera Feria Internacional de Arte Contemporáneo de San Sebastián (DonostiArtean) en cuya inauguración ha estado presente precisamente hoy, día 7 de agosto.
Son muchos, y de muchos colores, los lazos que unen al pregonero de 2014 con la ciudad. Bisnieto de seguntino, hijo de una persona muy vinculada con la ciudad y casado con seguntina, es innegable que por sus venas corre una sangre doncelina de la que “siempre he alardeado”. Pero es que también la parsimonia de la ciudad alimenta un espíritu creativo  inquieto y en constante evolución, en materia y forma.  Por eso, el artista ha aceptado la responsabilidad de prologar las fiestas como un “gran honor”. Afirma tener un respeto por la ciudad de sus desvelos pictóricos “sólo equiparable al cariño que le profeso”.
En la actualidad, Emilio pasa largas temporadas en Sigüenza. En su casa del Paseo de los Hoteles parece tener conexión directa con la Musa para captar de forma sutil, sublime, la clave del retrato que, según él mismo confiesa, no es otra que detener una mirada y una sonrisa. “Reciente y lamentablemente he perdido al gran amigo que para mí ha sido Javier Gordillo. Recibí el íntimo encargo de pintar su retrato, de manera que he modelado idílicamente su imagen recordando al compañero del alma, tratando de transmitir, en un detalle, los muchos valores que tuvo en vida. Una mirada, una sonrisa, dejan, en un momento fugaz, ver por dentro a las personas, y ese es el instante que yo, como pintor, trato humildemente de detener para siempre”. Además de este último, antológicos son también los que ha hecho al torero José Tomás o al propio Rey Don Juan Carlos, que hasta hace unos días presidía el Salón de Plenos Municipal de Sigüenza.

El que será pasado mañana pregonero de las fiestas, ha sido durante 36 años peñista en Sigüenza, primero en Los Pepinillos, y luego en Grupo Mixto. “No creo haberme perdido una sola fiesta de San Roque desde los dieciséis años”, afirma orgulloso.  Es, por lo tanto, voz autorizada para juzgar la evolución de los programas de festejos. Le llama la atención poderosamente “la vertiente cultural”, que a su juicio es la que más ha evolucionado. “La fiesta es la fiesta, hay que compartir la felicidad, y por qué no, la tristeza con los amigos, pero valoro como muy acertados los guiños intelectuales que siempre tiene San Roque gracias a las conferencias, conciertos, presentaciones de libros, recitales de poesía, teatro o exposiciones que se han incorporado desde el mundo de la cultura de una manera muy natural a la fiesta”.

Un pero. “Me gustaría que cuajara más la parte taurina. Y no creo que sea por falta de esfuerzo de las corporaciones municipales, cuya apuesta valoro sinceramente, sino por la propia aceptación del público. De la misma manera que la ciudad es un referente cultural nacional, lo hemos visto ahora con El Greco, por ejemplo, no lo somos con los toros, y quizá debiéramos serlo, porque  entiendo que forman parte de la esencia de San Roque”.

Hablando de El Greco, “sin duda el referente pictórico de la espiritualidad para la que encontró la forma y una fuente inagotable de luz que emana de sus personajes”, opina, cuando Emilio mira al cielo de la constelación de artistas españoles siente que “tenemos talla mundial, se mire por donde se mire”. Velázquez “rompió todos los moldes de la pintura”,  Goya, “que sigue siendo mucho Goya, y probablemente todavía hoy el más moderno de nuestros pintores” son dos referentes  para el artista. “Pero si tuviera que incluir sólo a otros dos más, serían Sorolla, y esa manera suya de plasmar el Mediterráneo, y al gran Fermín Santos, quizá el menos conocido de los herederos de Goya”.

Al igual que el pregón, exponer en Sigüenza “me inspira muchísimo respeto”, afirma. El pintor lo hizo hace ahora justo dos años, el 4 de agosto de 2012, rodeado de amigos y de cientos de seguntinos que quisieron acompañarle. A buen seguro serán incluso más los que acudan a la Plaza Mayor a escucharle.  Él dice “sentir orgullo por la elección”; el alcalde de Sigüenza, José Manuel Latre, afirma que es “la ciudad, su ciudad, quien se siente orgullosa de Emilio”.

Fernández Galiano, por encargo del Ayuntamiento de Guadalajara, pinta ahora un retrato del rey Felipe VI, “en cuya figura creo firmemente”, dice abiertamente. En la última frase de despedida telefónica deja un mensaje para los vecinos de la ciudad, esos a los que cada día saluda cuando sale a comprar el pan o el periódico, “tranquilos, que algo haremos”, se aventura a decir sobre un futuro cuadro para Sigüenza.