El Primillar de Quer lleva cinco años dando vida a la estepa cerealista

quer200514Los naturalistas de GREFA, que se encargan de la observación, mantenimiento, y documentación científica del proyecto del Primillar de Quer, confirmaron los primeros avistamientos de aves regresadas de su  migración africana ya a mediados del mes de febrero. “Algunos de los ejemplares de los que hemos certificado su presencia son los polluelos que anillamos el año pasado”, dice Virginia de la Torre, responsable del proyecto por parte de GREFA.

La naturalista explica que aunque los primillas alcanzan la madurez sexual en el primer año de vida, no siempre consiguen culminar la reproducción. En todo caso, existe un pequeño porcentaje que lo logra. Igualmente De la Torre confirmaba la semana pasada que ya hay hembras en los nidos, con lo que las primeras puestas “serán una realidad en breve”.

El año pasado no hubo muchas puestas, pero las que hubo sí tuvieron una gran productividad, puesto que las hembras sacaron adelante a un elevado número de ejemplares por puesta. “La primavera excesivamente fría del año pasado lo retrasó todo, mientras que este año, nos ocurre al contrario, demasiado calor y sequía, también afectan al proceso vital de los primillas. Creo que esta falta de normalidad indica que el cambio climático se debe convertir en una preocupación de todos”, termina la naturalista.

En general, y sin que GREFA haya podido hacer aún el recuento exhaustivo de parejas regresadas al Primillar, al no haberse culminado aún el proceso reproductivo, el número de avistamientos es similar al de años anteriores. Con este año ya son cinco ininterrumpidos desde que se confirmó el éxito del proyecto (2010) en los que en cada primavera se confirman los avistamientos de aves que regresan de su migración africana y de las subsiguientes puestas y nacimientos de nuevos ejemplares.

Las fases de la recolonización
El primilla (Falco naumanni) es una de las dos especies de cernícalo que habitan la Península Ibérica. En la ZEPA de Quer se dan las condiciones idóneas para que críen y se reproduzcan ambas, máxime teniendo en cuenta que esta rapaz se adapta perfectamente a hábitats urbanos.
A diferencia de su homónimo, el cernícalo común, el primilla dejó de poblar la estepa cerealista alcarreña en los años 70 por distintos motivos. El cernícalo común (Falco tinnunculus) permanece todo el año en el mismo hábitat, no es un ave migratoria. Además la estacionalidad de los poblamientos, la segunda diferencia entre el cernícalo común y el primilla es que este último forma colonias.
Los cernícalos primilla regresan de la invernada en Africa en febrero y marzo, y lo hacen a los territorios en los que tuvieron su anterior colonia, o bien, en el caso de los individuos más jóvenes, adonde nacieron. El proyecto de realizar una introducción con esta especie en Quer tiene su fundamento en las dos peculiaridades distintivas del primilla. Es colonial y es filopátrico, porque tiende a volver a su lugar de nacimiento. Afortunadamente han desaparecido ya las causas que motivaron su extinción de las llanuras seteras. Sin embargo,  y por la idiosincrasia de la especie, es necesario fijar un punto al que la colonia pueda volver y al que las crías puedan pertenecer.
El Primillar tiene  preparadas 50 cajas nido en las que se puede utilizar la técnica de la cría campestre o hacking, que ya utilizaban en la Edad Media los cetreros para conseguir halcones. En la primera fase de esta cría campestre se soltaron en el jaulón del patio del Primillar dos parejas de primillas irrecuperables, es decir, que no podían ser liberados al medio natural por distintas razones como lesiones graves u otras circunstancias. Estas parejas hicieron de padres adoptivos en Quer para los pollos traídos del centro de recuperación madrileño que llegaron en pasadas anualidades a Quer con capacidad para comer y mantener la temperatura. En el Primillar, entrenados por sus padres adoptivos y ayudados en lo necesario por los técnicos medioambientales de GREFA, los primillas establecieron su primera colonia a la que comenzaron a volver a partir del marzo de 2010. Las parejas irrecuperables cumplieron también la función de atraer a aves flotantes  que pudieran estar cerca, de forma que el Primillar funcionó también como un cimbel o punto de atracción. En mayo del año  2010 se certificó el éxito repoblador del proyecto, que ha tenido una magnífica continuidad en 2011, 2012, 2013 y ahora en 2014.
Sobre la instalación
El Primillar de Quer consta de un edificio central y un muro perimetral que deja  un patio interior. Tanto en la edificación central como en el muro se van a colocar nidos diseñados y construidos con las condiciones idóneas para permitir la reproducción y supervivencia del cernícalo primilla. El diámetro de entrada de cada orificio de acceso está calculado al milímetro para impedir la penetración de especies predadoras o competidoras como la paloma o la grajilla. Los nidos se han colocado en varias alturas sobre el muro y el cuerpo central al que protege, y también en el tejado, gracias a un tipo especial de teja nido, desde la que las aves también tienen acceso a los espacios creados para su reproducción.

La construcción ocupa un cuadrado de  ocho por ocho metros, con una edificación interior de torre, también cuadrada y de algo menos de 4.5 metros de lado cubierta a cuatro aguas. La atalaya de tres plantas -baja más dos alturas- contiene en sus entrañas una escalera desde la que los técnicos medioambientales pueden acceder a los nidos que se ubican tanto en la cubierta como en los muros. En total el edificio puede albergar 60 nidos. Los límites del Primillar coinciden con los de la ZEPA, y desde ella se divisa una panorámica inmejorable de la extensión cerealista.