El PSOE se moviliza para impedir la muerte del parador de Molina de Aragón

En los próximos días se llevarán también iniciativas al Senado y a las Cortes de Castilla-La Mancha a través de una Proposición No de Ley. Además, se presentarán mociones en la Diputación de Guadalajara y en los ayuntamientos de la comarca.

La secretaria provincial del PSOE, María Antonia Pérez León, ha subrayado el compromiso de este partido con la comarca de Molina “para conseguir que cuente con una infraestructura de primer nivel, que es fundamental para su desarrollo”. La apertura del parador significaría la creación de al menos 70 empleos directos y unos 150 indirectos, además de dinamizar todo el sector turístico incrementando la afluencia de visitantes.

Pérez León ha recordado que el parador había empezado a ser una realidad, “fruto del trabajo de gobiernos socialistas, desde el Ayuntamiento de Molina hasta el Gobierno de España”. De hecho, ha recordado que la encomienda de gestión del proyecto se hizo el pasado verano a Tragsa, que ya se ha hecho cargo de los primeros gastos y dispone de financiación para llevarlo adelante, por lo que no debería verse afectado por la situación de la empresa pública de Paradores.
 
En la actualidad, las obras están empezadas y pagada tanto la licencia de obra –por importe de 450.000 euros– como la redacción del proyecto, cuyo coste asciende a 800.000 euros. Previamente, el Ayuntamiento de Molina tuvo que hacer una inversión en la compra de los terrenos.

“Ahora que al PP le tocaba continuar con ese esfuerzo económico y humano, pretende tirarlo a la basura, junto con las expectativas de futuro de la comarca”, ha asegurado la responsable socialista.  Por eso, ha instado a los responsables regionales y provinciales del PP a sumarse a las iniciativas planteadas por el PSOE.

En este sentido, ha recordado que la presidenta de Castilla-La Mancha, Dolores de Cospedal, estuvo en Molina tan solo tres días antes de las elecciones autonómicas y comprometió su palabra en la construcción del parador ante los propios vecinos de la comarca. Ya este año, a mediados de enero, el recién nombrado presidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), Ramón Aguirre, se despedía de su condición de diputado por Guadalajara manifestando su “compromiso personal” con el parador de Molina, cuya construcción está encomendada a la empresa Tragsa, dependiente de la SEPI. Aguirre anunciaba entonces la adjudicación de las obras en ese mismo mes y se mostraba dispuesto a comparecer públicamente cada seis meses para informar sobre la marcha del proyecto.

Solo un día después, la presidenta de la Diputación, Ana Guarinos, expresaba su “profunda satisfacción” por esta noticia. No era esta la primera vez que Guarinos hablaba sobre el parador. En el pleno de la Diputación del mes de octubre, señalaba que es “una infraestructura fundamental” y decía sentirse “ofendida” por la demora del proyecto. También el presidente provincial del PP y diputado nacional, Antonio Román, insistía en que no se podía prescindir de esta infraestructura. Pérez León se ha preguntado si mantienen esas palabras ahora que su partido ha anunciado la cancelación definitiva.

“Algo se ha muerto en la comarca”
El alcalde de Molina, David Pascual, que se declarado “triste” por la noticia ha asegurado que al conocerla ayer sintió “que algo se había muerto en la comarca” y ha achacado la paralización del parador al menosprecio del PP hacia una comarca cuyos municipios están mayoritariamente gobernados por el PSOE.

Tanto Pérez León como Pascual han señalado que el PP “se está cebando” con la zona de Molina. Al abandono del parador, “que es la puntilla”, se suman otras medidas como el despido de una veintena de trabajadores de Geacam que residen allí o el cierre del Centro de la Mujer y de los centros de interpretación del Alto Tajo. También está en peligro la línea de autobuses que une Orea con Teruel y da servicio a vecinos de cuatro pueblos de Guadalajara para que puedan acudir al hospital de la provincia vecina, o centros escolares como el de Peñalén. “No saben lo que están haciendo. Se cargan la comarca”, ha asegurado Pascual.