El toledano Rafael Carrascal gana el XVII Concurso de Pintura Rápida de Sigüenza

siguenza201014Treinta y dos pintores se diseminaron ayer, día 18 de octubre, por la ciudad de Sigüenza. Todos detuvieron para siempre la belleza doncelina en sólo ocho horas. Muchos eligieron el entorno más típico, el compuesto por  Plaza Mayor y Catedral, mientras que otros preferían rincones curiosos, aquellos que más les llamaron la atención por su luz, singularidad o ambas cosas, desde primera hora de la mañana, o incluso desde última de la noche, como ocurría con un pintor que llegaba el viernes desde Sabadell.

El ganador del concurso, y por tanto de los 1.400 euros con los que estaba dotado el primer premio, ha sido el pintor toledano Rafael Carrascal García. Era la primera vez que visitaba Sigüenza, y “estoy loco de contento”, confesaba con su diploma y cheque en la mano. Ha participado en 45 concursos este año. Ayer lograba su sexto premio por la representación, en blanco y negro, de la Calle Mayor, con la Catedral de fondo. “Mientras lo pintaba no estaba del todo satisfecho, no terminaba de rematar las luces, pero al final lo he cuajado, y la imagen funciona muy bien”, decía después de firmar su obra en el patio del Ayuntamiento.

Pablo Rubén López Sanz, ganador del Fermín Santos en 2013, volvía a Sigüenza. Eligió un motivo poco habitual, “arriesgado”, según lo definía él mismo, con el que “ha habido suerte”. Al pintor le gusta representar la arquitectura y sus estructuras. “Encontré una perspectiva de la ciudad en la que los monumentos quedaban detrás de las instalaciones ferroviarias, y me decidí a pintarla”, explicaba. Con su cuadro, el número 7, ganó los 700 euros del segundo premio.

Juan José Vicente Ramírez se llevó el tercer premio, de 500 euros, por una sugerente imagen del parque de La Alameda, también en blanco y negro, de la que surgía un ciclista, “que es una de mis señas de identidad en los concursos de pintura rápida”, afirmaba después de recibir su galardón. El artista, habitual de las convocatorias seguntinas, afirmaba que “es complicado trabajar en escala de grises, porque no te permite rectificar”.

Instantes antes de la entrega de premios, José Manuel Latre, presidente del jurado, felicitaba a los pintores por “el excelente nivel pictórico del concurso”, cuyos cuadros quedaron expuestos a partir de las 17:00 horas en el Plaza Mayor. Además del regidor, formaron parte del jurado Sonsoles Arcones, concejala de Cultura, los pintores Joaquín González Cuevas, Emilio Fernández-Galiano, Gregoria Alguacil y Santiago Morollón, y el maestro vidriero Angel Ibarra.

Fernández-Galiano ejerció la portavocía del jurado. El pintor doncelino subrayó la dificultad que habían tenido para la elección de elenco de premiados, porque  “han sido muchas las obras que nos han cautivado”, dijo. Además, Emilio destacó la inquietud del Ayuntamiento de Sigüenza por fomentar eventos culturales, y especialmente pictóricos. “Si se unen el premio Fermín Santos y este concurso de pintura rápida, estamos ante uno de los presupuestos más altos a nivel nacional para iniciativas de este tipo, que además este Ayuntamiento lleva muchos años manteniendo”, afirma. El portavoz del jurado afirmó también que “tenemos magníficos artistas en España, pero no se fomenta lo suficiente el coleccionismo de arte”. En este sentido abogó por que “la fábrica natural de pintores que tenemos en nuestro país no quede en el anonimato, con medidas como una Ley del Mecenazgo, que debe salir adelante”. Por último, Fernández-Galiano felicitó a los patrocinadores del concurso por su apuesta.

Relación de premios y premiados.

• Primer premio, dotado con 1400 euros y diploma, al cuadro 11, de Rafael Carrascal García.
• Segundo premio, dotado con 700 euros y diploma al cuadro 7, de Pablo Rubén López Sanz.
• Tercer premio, dotado con 500 euros y diploma,  por la empresa Pedro Moreno al cuadro 24 de Juan José Vicente Ramírez.
• Accésit de 300 euros, donado por Embutidos El Doncel, al cuadro 23, de Alfonso González Arauzo
• Accésit de 300 euros, donado por Comercial Química de Sigüenza, al cuadro 13 para José María Díez Martínez.
• Accésit de 300 euros, donado por Asesoría Javier Fúnez para el cuadro 25, de Francisco Jiménez Castro.
• Bono en el parador de Sigüenza para dos personas concedido por el Parador de Sigüenza, para el cuadro 14 para Paco Campos Torcal.

Un día pictórico con Sigüenza como inspiración
La pintora madrileña Lola Saelices eligió el lugar el mirador de las murallas, en el que cada sábado se ubica el mercadillo seguntino, justo al otro lado de la Puerta de Toriles, para añadir “el colorido de frutas y verduras” al de las piedras de las murallas doncelinas. “Esta mañana me llamó la atención la variedad cromática, con el fondo almenado”, explicaba. Sobre la obligación de pintar en tan poco tiempo, la pintora la describía como “un reto con una misma”.

Antonio Hernández llegaba a la ciudad procedente de Avila. No era la primera vez que pintaba Sigüenza, donde además ya había logrado algún premio en ediciones pasadas. A las tres de la tarde ya había terminado su cuadro. “Venía con la idea de reflejar una panorámica desde la parte alta de la ciudad, pero, acompañando a Lola,  nos hemos quedado en el mercadillo, y he elegido este rincón”, decía refiriéndose a la Puerta de Toriles. Para él, lo más difícil no es plantear el cuadro, sino “resolverlo”. Hoy estaba especialmente satisfecho con el resultado de su trabajo. “Ha sido uno de esos días en los que sale todo bordado. No he tenido que retocar nada”, terminaba.

Behshad Arjomandi, getafense de origen iraní, eligió la Catedral, y su Torre del Gallo, como desafiante motivo. “Me gustan los temas más emblemáticos y majestuosos. Prefiero que tengan mucha fuerza. Esta mañana, la luz sobre la Torre era muy interesante, y he intentado mantener ese momento”. Seguntinos y visitantes se acercaban a los pintores para departir tranquilamente u observar cómo evolucionaban los cuadros. “Hay mucha gente en la ciudad, y hemos despertado su curiosidad. Personalmente, me gusta el contacto directo con el público”, exponía. El artista se afanaba por rematar la infinidad de líneas del motivo elegido. “Estoy contento con cómo queda. Es un tema complicado, con mucho dibujo, pero estamos acostumbrados a pintar al aire libre y nos adaptamos a las condiciones y a las referencias que elegimos”.  Behshad no conocía la ciudad, “pero está llena de temas para pintar”.

Angel Rodríguez, de Alovera, dibujaba una acuarela en los soportales del Ayuntamiento. “He elegido esta panorámica porque es clásica”, decía tomándose un pequeño respiro.  “El tiempo va justo, y hay que ir muy seguro para que quede bien”, decía concentrado en su trabajo.

La también acuarelista segoviana Marisol Relaño había llegado a Sigüenza por primera vez esta mañana para pintarla.  “Es una ciudad preciosa. He dado muchas vueltas, y he decidido no pintar la Catedral, que ya tenía suficientes pretendientes, quedándome con otra panorámica, la del edificio del Ayuntamiento”. La pintora tenía la esperanza de ganar, o como mínimo vender el cuadro, aunque a veces, “te cueste más, porque te encariñas con él”.

Rafael Carrascal, de Toledo, eligió la cuesta de la calle Mayor, con la Catedral iluminada por el sol al fondo para participar en el concurso. “Es una imagen típica, pero bonita. Venía con la idea de hacer algo en blanco y negro, y me encajaba esta perspectiva”, decía mientras se afanaba por destacar el brillo del rosetón sobre la sombra de la calle, porque “nunca quedas del todo satisfecho, a no ser que tengas un día esplendoroso”. Después resultó ganador.

Juan Manuel Bernardo, un pintor madrileño que ganó en 2013 uno de los premios del Fermín Santos, pintó una compleja perspectiva de la portada de la Iglesia de San Vicente. Su viaje de hoy tenía una bonita historia detrás. “He venido porque me lo pidió un amigo de Palazuelos, Pablo Gómez. Además, he elegido el motivo porque es lo el más le gusta a él de Sigüenza, así que, si no consigo el premio, le regalaré el cuadro”, decía generoso.

Antonio Darias terminaba su cuadro al filo de las 15:30 horas. Se había parado en mitad de la cuesta de la calle Arcedianos, procedente de Sabadell. “Sigüenza es una ciudad muy pictórica. Tiene muchos rincones bellos, conserva su aire medieval, no es plana, tiene subidas y bajadas que favorecen la perspectiva, y la luz ilumina encajes muy bonitos”, decía con su cuadro en la mano. Eligió el lugar la noche anterior. “Mi estilo es diferente al de cualquier otro. Es un cuadro de Antonio Darias, y estoy satisfecho con el trabajo”, explicaba.

Ignacio Casis, de Lardero (La Rioja), también llegaba ayer por la mañana por primera vez a una ciudad que le pareció “pintoresca de punta a cabo”. A eso de las cuatro de la tarde remataba su cuadro en el Arco del Portal Mayor. “Me gusta la pintura rápida, y sus trazados espontáneos, de pincelada suelta y limpia”, decía. A priori, le parecía complicado hacerse con algún premio, porque “he visto la participación y hay un nivel alto, pero estoy satisfecho con mi cuadro”.

Alfonso González Arauzo no lo estaba pasando bien mientras pintaba. El pintor burgalés, afincado en Madrid, pero que pasa largas temporadas en un pueblecito soriano junto a Medinacelli, estaba apostado en un rincón del Atrio de la Catedral, cuyo suelo pintaba en perspectiva, junto a una parte de la fachada principal del monumento. “No me gusta cómo me está quedando, he empezado  tarde y voy a tener el tiempo justo. Además estoy luchando contra el aire que pega en este rincón”, decía un tanto contrariado. Luego se llevó uno de los accésit.

A pocos metros, Felipa Fernández Ortiz, pintora de Barcelona especializada en retratos, eligió la fuente de la calle del Cardenal Mendoza como motivo. Basado en tonos azules y verdes, su cuadro era diferente a todos los demás.