FADETA y el Ayuntamiento de Budia apuestan por la reconstrucción del Convento Carmelita

El Grupo de Desarrollo Rural ha nominado la reconstrucción y musealización del convento como Proyecto de Interés Regional (PIR). De ser ratificada por la Junta, se añadirían a la ayuda de FADETA otros 708.341 euros adicionales, para un total de 908.341, es decir, un 86% del coste global del proyecto que asciende a 1,3 millones.
De forma previa el Obispado de Sigüenza-Guadalajara formalizó cesión del uso del convento para fines culturales a favor del Ayuntamiento de Budia por un periodo de 50 años prorrogables. “La materialización del proyecto depende del veredicto de la Junta y de los fondos europeos. De otra manera su ejecución es imposible”, afirma Carlos María de Silva, alcalde de Budia. El edificio remozado se convertiría en Museo de Arte y generaría dos puestos de trabajo fijos una vez fuese abierto al público.
El proyecto cuenta con el apoyo de las fundaciones Profesor Machado y Orpheon. El convento acogería, cedidas temporalmente, las colecciones de arte pertenecientes a la Casa de Silva-Mendoza que administra la Fundación Machado. Igualmente Francisco Vázquez, catedrático de la Universidad de Viena y director de orquesta de prestigio universal, también cedería para su exhibición en el futuro museo su colección de instrumentos de la época barroca. “Estaría dispuesto a depositar esta compilación de interés europeo en el museo tan pronto estuviera finalizada su rehabilitación”, confirma el alcalde.
El estado en el que se encuentra la iglesia del convento y el indudable valor histórico-artístico del edificio hacen necesaria su restauración. En la Iglesia se han llevado a cabo intervenciones promovidas por el Ayuntamiento cuyo objeto ha sido  solventar problemas puntuales. El proyecto subvencionado por FADETA incluye su restauración integral y la dotación de mobiliario. En líneas generales prevé la retirada de elementos no estables, la consolidación e intervención estructural, la construcción de una cubierta nueva, ahora inexistente, la impermeabilización y la adecuación de revestimiento y pinturas.
El Convento de los Padres Carmelitas de Budia fue construido en la primera mitad del siglo XVIII. Cien años después los monjes fueron dispersados, sus retablos y bienes subastados, y el edificio comenzó, ya vacío, a fraguar la ruina que llega a nuestros días. A mediados de 1747, lo habitaban un prior, nueve religiosos y seis legos conventuales.  A finales de ese siglo quiso la orden carmelitana probar fortuna estableciendo allí una fábrica de sayales de las religiosas y religiosos. Durante la guerra de la Independencia, las tropas francesas lo utilizaron como cuartel. El convento desapareció con la desamortización de Mendizábal. En el año 1968 fue autorizado el desmonte de la cubierta con cuya venta se financiaron obras en la parroquia de Budia. Aquello la puntilla para un edificio que, restaurado, todavía tiene mucho que aportar a la comarca.