Firmados los convenios con ayuntamientos para la instalación de desfibriladores

Los desfibriladores estarán situados, fundamentalmente, en polideportivos, aunque también los habrá en el CITUG y en los centros de interpretación del Alto Tajo de Orea. La elección responde a que estas instalaciones registran las mayores concentraciones de público y, además, disponen de personal para el manejo de los equipos. Más de 200 personas recibirán formación específica para hacerlo a cargo de la Gerencia de Urgencias y Emergencias del SESCAM.

Ante una situación de parada cardiorrespiratoria, la utilización de un desfibrilador a tiempo puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte o, al menos, minimizar las secuelas, sobre todo en forma de lesiones cerebrales. “De hecho, se estima que la oportunidad de supervivencia disminuye un 10% cada minuto que pasa sin recibir asistencia”, ha señalado Pérez León. La parada cardiorrespiratoria es la causa de muerte más frecuente en países avanzados, y puede afectar por igual a toda la población. En Guadalajara, podrían producirse cada año más de un centenar.

El Proyecto Lázaro es una iniciativa pionera que convertirá a Guadalajara en la primera provincia cardioprotegida de España. En esta primera fase, la instalación de los desfibriladores se financiará con 70.000 euros aportados por Cajasol-Caja de Guadalajara.

El vicepresidente de esta entidad José Luis Ros ha expresado su compromiso con la continuidad del proyecto para ampliarlo más adelante a otras localidades de la provincia. Ros ha defendido el papel de las cajas de ahorro y su compromiso con los ciudadanos a través de su obra social. “Este es un magnífico ejemplo”, ha recalcado.

Aunque ha reconocido la necesidad de reformar y modernizar el sector, ha señalado que no debe plantearse su desaparición. En este sentido, ha adelantado que la creación de la Fundación Caja de Guadalajara dentro del grupo Cajasol, prevista para el próximo mes, “será la heredera de nuestra obra social, tal como hoy la conocemos”.