GREFA anilla a los cernícalos primilla nacidos en Quer en 2014

anillamiento_quer270614El Ayuntamiento de Quer y GREFA (Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat) han llevado a cabo hoy el anillamiento y control de la colonia de cernícalo primilla establecida en el Primillar setero, en previsión de la ya próxima emigración de los polluelos nacidos en la instalación en 2014 (a partir de mediados de julio).

Las puestas de los primillas son asicrónicas, es decir que no se producen todas al mismo tiempo. Consecuentemente, los polluelos no nacen al mismo tiempo. Permanecen en sus nidos sin moverse unos 15 días de media, siendo alimentados por sus padres. Empiezan a volar  cuando tienen entorno a 35-40 días y después, apenas han aprendido a cazar, emigran al otro lado del Sahara, de donde retornan anualmente.

Este año han sido siete nidos los que han prosperado, como resultado de la actividad reproductora de otras tantas parejas de aves. La productividad de cada uno de ellos ha sido elevada, a razón de casi tres ejemplares por nido, para un total de 20 polluelos. Todos han sido anillados hoy.

Como cada año, los niños de Quer han sido invitados a presenciar y participar en el anillamiento de los primillas, “como forma de concienciarlos desde el Ayuntamiento en el cuidado del entorno natural en el que nos encontramos, una zona ZEPA a la que hay darle siempre el valor que merece”, afirma José Ramón Calvo, alcalde de Quer.

Los niños del campamento urbano de Quer, que lleva a cabo Estudiante Plus, lo han incluido como una de sus actividades educativas, en torno a la cual trabajarán la próxima semana. “Afortunadamente, nuestros niños tienen un gran interés  en todo lo relacionado con el Medio Ambiente. Colegio y Ayuntamiento colaboramos estrechamente en este sentido”, dice Calvo. Los técnicos de GREFA les han explicado en detalle los procesos que llevaban a cabo.

ONG y Consistorio comenzaron a gestar el proyecto en el año 2007. El Primillar se inauguró en 2008.  Se confirmó una colonia estable en el año 2010. El primilla (Falco naumanni) había retornado a la estepa cerealista de la Campiña guadalajareña cuarenta años de su desaparición víctima del uso de fitosanitarios en el campo como el DDT, entre otros factores. “Proyectos como éste de Quer permiten que vuelvan a volar en la estepa cerealista del centro de España”, destaca Virginia de la Torre, biólogo de GREFA responsable del proyecto.

El protocolo naturalista de hoy ha consistido en la colocación de dos anillas en las patas de las aves que “está demostrado no entorpecen su vida”, dice Nacho Otero, anillador de GREFA. Las anillas permiten medir el grado de éxito del proyecto y también la identificación de los ejemplares, puesto que los números pasan a engrosar una base de datos que comparten ornitólogos de los cinco continentes.

La primera anilla que se coloca es la oficial del MAGRAMA, metálica y con una numeración única. “Es el DNI del animal”, explica Otero. GREFA remite allí la numeración para que sea compartida por naturalistas de todo el mundo. La segunda, de PVC, tiene tres caracteres e “Identifica a los polluelos como nacidos en España y se puede leer a más distancia, de manera que cualquier observador es capaz de identificar el individuo concreto del que se trata con unos prismáticos corrientes”, añade el experto.

Las anillas ayudan a confirmar o descartar las teorías sobre la especie. “Hemos tenido lecturas de algunas anillas de Quer en dormideros importantes en Senegal, donde llega a haber hasta 3.000 de estas aves. Por eso es tan importante fomentar la conservación de la especie, también en Africa. Si se destruye su hábitat allí, le descontrola la migración”, termina Otero.

La construcción del Primillar costó 60.000 euros, que aportaron en su día el Ayuntamiento de Quer y la Diputación Provincial. “En realidad la puesta en marcha y el mantenimiento del proyecto no exigen una gran inversión, puesto que el convenio para el mantenimiento del lugar con GREFA no va más allá de los 5.000 euros al año. Lo difícil, y el empeño del Ayuntamiento, es el cuidado del entorno. Son unas aves sensibles y, si su hábitat no es el idóneo, la colonia no prospera”, termina Calvo.