Guadalajara: pasado, presente y fturo

Ramon AguirreEs muy habitual encontrarnos con artículos de toda naturaleza que hacen balance de los efectos de la crisis que hemos sufrido en nuestro país. Los años de declive económico que hemos vivido se sustentan, en buena parte, en la ausencia de medidas acertadas en materia de política económica en los años inmediatamente anteriores al surgimiento de este periodo de recesión y a los primeros años posteriores. Sin lugar a dudas, la anticipación a sus terribles efectos habría tenido consecuencias beneficiosas para todos.
En esta línea, la salida de la crisis que se ha empezado a vislumbrar en los últimos trimestres es fruto de una serie de actuaciones que se han tomado con carácter previo. La reforma fiscal o la del mercado de trabajo, son un ejemplo de ello. Sin embargo, no todas las regiones reaccionan del mismo modo a las acciones emprendidas por el Gobierno. Lo que les propongo en estas líneas es hacer un balance del comportamiento que la provincia de Guadalajara ha tenido en los últimos cuatro años. Dicho de otra manera, poner el foco de atención en la medida que los representantes – a los que ustedes votaron para las Cortes allá por el 20 de noviembre de 2011 -, han tenido en la evolución del empleo en defensa de los intereses de los ciudadanos que componen esta tierra.
Las cifras del último trimestre de 2011 en la provincia nos dan una idea clara de la situación de partida de nuestro análisis. El número de ocupados se situaba en 104.000 personas, el de activos en 131.800 y el número de parados en 27.800, lo que situaba la tasa de paro en el 21,1%.
Parece claro, por tanto, que el principal objetivo para el periodo 2011-2015 era la reducción del paro y la creación de empleo. Las cifras de las que hoy disponemos son expresión de una notable mejoría y de un objetivo cumplido. El tercer trimestre de 2015 el número de ocupados se sitúa en 110.300 personas, el de activos en 136.300, el número de parados en 26.000 y la tasa de paro se sitúa en el 19,1 %.
Conclusión del periodo: hemos incrementado un 6,8% el número de ocupados, el de activos en un 3,4 % y hemos reducido el número de parados en un 6,5%. En otras palabras, el empleo ha recuperado el nivel que tuvo ahora hace 8 años reduciendo el paro en un entorno en el que el número de personas que quieren trabajar tiene una tensión al alza muy significativa. Estos datos contrastan con lo sucedido en el conjunto del país, donde el número de activos ha caído en algo más de 540.000 personas – un 2,3% menos respecto al año 2011 -, frente al incremento que se ha producido del 3,45 % en la provincia de Guadalajara.
Para que se hagan una idea de la importancia de todos estos datos, el empleo creado equivale, aproximadamente, a la población total de municipios como Marchamalo o Villanueva de la Torre, al 50% del número de habitantes de Alovera, al 18% de Azuqueca de Henares o al 7% de la población de Guadalajara.
En definitiva, y en lo que respecta al mercado laboral durante el periodo examinado, estas cifras indican que en los últimos años la provincia ha conseguido reactivar su economía volviendo a crear empleo y absorbiendo un incremento importante de población que se ha incorporado al mercado de trabajo. Sin embargo, y como no puede ser de otra forma, queda mucho por hacer. Las cifras de desempleados son aún elevadas, por lo que es necesario volver a convocar a todos lo guadalajareños para insistir en esta corrección radical que hemos experimentado introduciendo más políticas que den fortaleza a esta fase de recuperación económica que hemos iniciado hace dos años y que merece la misión de evitar que descarrile.

Ramón Aguirre Rodríguez
Candidato al Congreso por el PP de Guadalajara