¡Suena el chupinazo en Sigüenza!

Han sido un total de catorce las carrozas que le han dado la vuelta a Sigüenza, repartiendo, caramelos, limonada, sonrisas y júbilo a su paso. Cientos de personas hacían gala de su mejor humor ataviadas con todos los atuendos y disfraces imaginables. La ciudad salía al paso de la extensa comitiva a lo largo de un trazado que dejaba estampas bellísimas, poniendo de fondo a la alegría peñista la monumentalidad de la ciudad.  En la primera de las carrozas han desfilado la reina y las damas, tan guapas como radiantes de ilusión.

Un leve chaparrón veraniego de pocos minutos no hizo más que refrescar la calorina, sin poder en ningún momento con el jolgorio y la jarana que se apoderó del ambiente desde el comienzo del Desfile. A la hora prevista, las nueve y media de la noche, cuando los peñistas han ido llegando a su destino en la Plaza Mayor, han sido recibidos por desde la balconada del Ayuntamiento por el alcalde de Sigüenza, José Manuel Latre.

En medio de un ambiente multitudinario, también desde la balconada, tomaron la palabra representantes de la Peña “El Apagón”, que cumple este año su vigésimo quinto aniversario,  y “La Estafa”. Los peñistas hicieron un llamamiento “para que entre todos el orgullo de ser peñista sea una guía para las nuevas generaciones con el fin de que las peñas de Sigüenza sigan creciendo en número, en cantidad y en animación”.

También reina de las fiestas, Marta Ruíz Pallán, alentó la alegría festiva de todos los seguntinos y seguntinas, antes de dar los cuatro vivas a San Roque, a la Virgen de la Mayor, a Sigüenza y a las peñas que fueron coreados atronadoramente. Instantes después el diputado provincial, Octavio Contreras, prendía la mecha del cohete que estallaba bien alto en el cielo seguntino para darle comienzo a lo más granado de la Fiesta de San Roque. Media hora después las peñas todavía cantaban y bailaban en la Plaza Mayor al son de las charangas.

Poco después de terminar el desfile comenzaba la actuación en el parque de la Alameda del Grupo Zero que se prolongará hasta bien entrada la madrugada.