La ampliación de la A-2 obliga a la MAS a sustituir un tramo de abastecimiento

Esta obra, hay que recordar, tiene su razón de ser en la necesidad de retranquear el trazado originario de las dos tuberías que alimentaban de agua a la capital alcarreña como consecuencia de la ampliación del tercer carril de la autovía A-2 en el entorno del punto kilométrico 56 de esta vía.

 La conexión de este nuevo trazado, ya que el primero ya está funcionando a pleno rendimiento desde hace semanas, hace necesario que se lleven a cabo una serie de trabajos previos que consisten en el corte de suministro de una de las conducciones que abastece al depósito municipal “La Pedrosa”.

Concretamente, los operarios de la MAS han practicado, esta mañana, un corte de agua en la válvula situada en la calle San Isidro de la ciudad de Guadalajara para proceder al vaciado de esta tubería. Los técnicos de la Mancomunidad de Aguas del Sorbe estiman que a lo largo de la próxima semana finalizarán estas obras de conexión de los nuevos tramos de las dos conexiones de la ciudad guadalajareña.

Así, una vez que se lleve a cabo la conexión de este segundo tramo, cuyo plazo de ejecución previsto es de cinco días a partir del próximo 22 de octubre, tan solo quedarían pendientes una serie de pequeñas actuaciones de puesta en marcha de las nuevas conducciones y de mantenimiento de las mismas.

Aunque los trabajos en la calle San Isidro se concentrarán durante la próxima semana, hay que apuntar que desde la mañana de hoy hasta que finalice esta operación de conexión, la Policía Local de Guadalajara limitará el estacionamiento de vehículos entre los números 13 y 15 de esta calle con el fin de tener fácil acceso a la arqueta de la tubería que se quiere dejar sin servicio.

Asimismo, hay que explicar también que los vecinos de Guadalajara, salvo que se produjeran complicaciones, no sufrirán desabastecimiento en sus domicilios. Desde Mancomunidad de Aguas del Sorbe se garantiza que el trabajo a pleno rendimiento de la primera conducción retranqueada, que ya está en funcionamiento, es suficiente para garantizar el transporte de agua entre la potabilizadora de Mohernando y el depósito municipal de La Pedrosa. Por tanto, la conexión de este segundo tramo no provocará restricciones en el suministro normal ni en la calle San Isidro ni en el resto de la ciudad.