La ciudad portuguesa de Marvão acogerá el IV Torneo de Pinchos Medievales

La ciudad portuguesa de Marvão y su imponente castillo flanqueado por garitas, baluartes y precipicios abismales que la individualizan acogerán el 5 y 6 de noviembre la IV Edición del Concurso Internacional de Pinchos y Tapas Medievales. Esta competición gastronómica donde la historia se hace sabor e ingrediente, tendrá dos partes. En la popular, el público podrá probar los manjares medievales en once bares y restaurantes de la villa lusa y sus pedanías o “freguesías” al precio de 1.5 euros la tapa o de 2.5 euros si se acompaña de caña o vino. En el certamen culinario,  once cocineros y cocineras autores de los pinchos medievales de autor lucharán por alzarse con el título honorífico de mejor chef medieval del año 2011.

El torneo propiamente dicho está convocado en la tarde del sábado, 5 de noviembre, en la Casa da Cultura de Marvão. Con entrada libre, el público podrá comprobar cómo la decena larga de damas y caballeros, venidos de la diagonal en Red de Ciudades y Villas Medievales que atraviesa la Península Ibérica de Norte a Suroeste, compite en buena lid cocinando sus delicias en directo en un concurso en el que cada arma, forjada de gastronomía local, es única e intransferible. 

El fallo del jurado internacional y la entrega de premios tendrán lugar el mismo sábado, a partir de las 21:00 horas, en el escenario de la competición y en un acto al que asistirán las autoridades locales de los municipios de la Red. En la gala de los premios también se podrán degustar las tapas y pinchos presentados a concurso.

Todos los finalistas ya son héroes locales. El pueblo de sus villas y ciudades medievales de origen les proclamó a lo largo de 2011 campeones de los torneos gastronómicos previos. Los once son, por lo tanto,  representantes del orgullo del terruño en la gran final de Marvão. Ahora falta saber quién es el mejor de la Red. Todos han utilizado para confeccionar los pinchos una excepcional combinación de los mejores productos de su entorno aderezada con el saber culinario antiguo y moderno. Y todos han utilizado sólo ingredientes que ya existían en el Medioevo. Los venidos de América no pueden, por definición, formar parte del sabroso arsenal.

Con estas reglas del juego, Iñaki Guezala Oyarbide, del restaurante Batzoki (Hondarribia-Gipuzkoa), va a competir con su Betikoa un pincho medieval a base de anchoa, berza cocida, aceitunas, tosta crujiente, juliana corteza de limon, escarola, azúcar, vinagre, aceite de oliva y reducción de vino blanco. José Murcia Marfil, de la Hospedería Los Parajes, ha creado para la ocasión una tapa de Careta de cerdo ibérico crujiente de foie con compota de manzana, pera y pasas con la que espera alzarse como campeón medieval de la Red. Además de su pincho, se lleva a Portugal  la tradición gastronómica de Laguardia (Alava).

No faltará a la cita lusa una doncella culinaria navarra. María Rosa Ruíz, del Restaurante Richard, presenta a concurso sus Mil Hojas de borraja y carne escabechada al vino tinto en una combinación que contiene además de las evidencias que proclama su nombre, lomo de cerdo macerado, harina, huevos, leche, ajo, aceite de oliva, vinagre, tomillo, laurel, vino tinto, nata y pan tostado.

Dos caballeros castellanoleoneses lucharan por colocar a su tradición en lo más alto del Torneo de la Red. Alfredo Archilla, de Almazán, se va a llevar a Portugal unas Migas castellanas al estilo soriano, en las que sabiamente mezcla harina, aceite, chorizo, agua, levadura, sal, panceta, huevo de codorniz y uvas.  Por su parte, su conterráneo, el segoviano Santiago Santiuste Sebastián, acudirá a  con su Sops Medieval, que prepara con  Solomillo de cerdo D.O. Segovia, ligeramente ahumado, una pequeña torrija de vino y miel, seta de la época y cebolla caramelizada.

Santos García Verdes, cocinero jefe del Restaurante La Granja de Alcuneza (Sigüenza-Guadalajara), presentará armas con un Semifrío de Rabo de Toro sobre Pan de Nuez y Mouse de Queso que compone con pan de nueces, manzana frita caramelizada, cebolla roja, rabo de toro, mouse de queso, pétalos de rosas, sal, aceite de oliva, laurel, cebolla blanca y puerro. También desde Castilla La Mancha, José Antonio Gallego Manzano, de Café Bar el Pesca, defenderá la forma de hacer cocina de Consuegra, en Toledo con su Mi aitá, tosta fusión tierra-mar con crujiente de queso al aroma del oro manchego hecha a base de pan, ali-oli ligera, bacon, queso manchego, jamón, gamba, azafrán y aceite de oliva virgen extra.

Dos contendientes extremeños cerrarán la participación española. María Luisa Alcón González, del Restaurante El Mirador de la Catedral, va a participar en el concurso desde Coria (Cáceres) con una Mousse de bacalao con boletus y verdurita gratinada con torta del Casar.  Por su parte, Alberto Cayado Vázquez  espera que su Rollito Ibérico sobre salsa de higo hecho de presa de cerdo ibérico, jamón, setas, queso, hogos, aceite, sal, jugo de carne, harina, champiñones, almíbar de manzana y pan se imponga en el torneo medieval desde Olivenza (Badajoz).

El caballero portugués Manuel António Calado Palma, desde su Café Restauração en la ciudad de Vila Viçosa competirá con sus Viçositos, una delicia lusa hilvanada a base de costillar de borrego, membrillo, moras silvestres, granada, romero, ajo, sal, miel y harina de trigo. Finalmente Hélder António Ramilo Pires tendrá la responsabilidad de representar a los anfitriones con su Nido de pato, setas, pan, aceite, cebolla, col y huevo.