La Hermandad de San Antón prepara su fiesta con luminarias, capas castellanas y bendiciones

La Banda de la Asociación Musical Jadraqueña acompañará a los hermanos a buscar al Mayordomo saliente, Teodoro Moreno Puente. Los hermanos se encaminan a la iglesia donde les recibirá el párroco y tras el preceptivo Sermón, se procede al Cambio de Mayordomo. Este año, Teodoro Moreno entregará el bastón de San Antón a Enrique Soto Cañamares, una vara con más de un siglo de antigüedad que está rematada con la cabeza de plata tallada con la imagen del Santo.

Tras la merienda, en la noche de vísperas, la Hermandad centenaria de San Antón procederá al encendido de las luminarias. En la actualidad, se conservan tres hogueras en los barrios de El Peaje, San Roque y plazuela de Fidel de la Peña Ortiz. Las hogueras se encienden por la noche y, al parecer, tienen su origen en el convencimiento de que el humo purificador de San Antón protege a los animales domésticos de las pestes. Los hermanos y demás vecinos del pueblo recorren con la banda de música cada una de las hogueras, comparten dulces y vino en cada una de las paradas hasta bien entrada la fría madrugada.

El 17 de enero, la Hermandad de San Antón celebra su fiesta grande. Los hermanos se reúnen al mediodía para ir a buscar al Mayordomo entrante y encaminarse a la iglesia. Los Hermanos de San Antón lucirán sus capas y sombreros castellanos, el atuendo de gala típico de la época en la que se constituyó la Hermandad y la fiesta en Jadraque. Acompañados por los dulzaineros de Sigüenza, los Hermanos se dirigen a Misa Mayor tras la que sacarán en procesión a San Antón, una talla del siglo XVIII, recientemente restaurada, la bandera y el estandarte de la Hermandad.

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La procesión recorre las calles de la localidad y la cuesta de San Antón, una de las calles más céntricas del pueblo con San Antón a hombros, una imagen considerada de interés cultural, histórico y de uso litúrgico.

De vuelta en la parroquia, se procede a la bendición de animales. Este año, la Hermandad anima a los propietarios de mascotas a que se acerquen a la iglesia para participar de la fiesta y se les entregará un obsequio. Tras la bendición, los hermanos se reúnen en la sacristía y se pasa lista. El Mayordomo nombra a cada uno de los hermanos y se pone falta y sanción a los ausentes sin causa mayor justificada. Aunque es una fiesta típicamente masculina, las esposas de los hermanos son las que se encargan de preparar al Santo y acompañan en los bailes y meriendas.

Concluido el almuerzo del día de la fiesta tiene lugar la Ceremonia de Pesaje. Este año hay que esperar a la festividad de San Antón para conocer si algún joven del pueblo quiere ingresar en la Hermandad. Si es así, se procede a pesarle en una gran romana y a anotar el resultado en el libro de cuentas. Además, también este año, la Hermandad de San Antón se plantea la posibilidad de homenajear a alguno de sus miembros.

La Hermandad cuenta con 12 Hermanos Mayores y 2 Mayordomos, uno entrante y otro saliente. Aurelio Serrano Rojo es, a sus 81 años de edad, el oficial más antiguo de la Hermandad y cuenta con el número 1 en el libro de este colectivo que todavía se conserva, rigurosamente, desde 1945, lo que hace suponer que es hermano de pleno derecho desde hace más de medio siglo.

Hay que tener en cuenta que los orígenes de la fiesta de San Antón en Jadraque se remontan al siglo XIX y que sólo se interrumpió durante la guerra civil. Así, el miércoles 18 de enero, para rematar la fiesta, los hermanos de San Antón se reunirán en la plaza Mayor a las 11 de la mañana para iniciar la Rifa del Cerdo. En un bombo de hierro con fichas redondas y planas de madera se introducen los 10.000 números de la rifa y varias fichas con la palabra CERDO. Cuando coincida, palabra y número, se entenderá agraciado. El sorteo se realiza aprovechando el horario del recreo en el colegio porque, como manda la tradición, deben ser niños los que saquen el número ganador. La Hermandad de San Antón rifa este año un cerdo de 17’5 arrobas, un ejemplar de cerca de 200 kilos de peso. La fiesta se remata con la llamada “Comida de las Sobras”.