La Iglesia de Santiago recibe sus primeras visitas turísticas

El domingo fue el Concejal de Patrimonio, Primitivo Alguacil, quien hizo lo propio. A lo largo del fin de semana, cerca de 200 personas entraron en la Iglesia, cuyo interior la ciudad tiene la intención de convertir en un Centro de Interpretación del Románico en la ciudad y sus pedanías.

El interior de la Iglesia permanecerá abierto durante los fines de semana en horario de mañana por voluntarios. Asimismo, los turistas interesados van a poder visitarlo a diario, previa petición en la Oficina de Turismo (Tfno: 949 34 70 07 o turismo@siguenza.es).

El alcalde de Sigüenza, Jose Manuel Latre, y el deán del Cabildo de la Catedral de Sigüenza, Marciano Somolinos, firmaron la semana pasada un convenio que debe conducir hasta la completa restauración de la Iglesia de Santiago. La cesión del uso por parte del Cabildo, propietario del inmueble, al Ayuntamiento es por 25 años, prorrogables por otros 25, y está destinada a usos culturales.
Sobre la Iglesia de Santiago
La reconquista y repoblación de la provincia de Guadalajara se llevó a cabo desde las últimas décadas del siglo XI hasta finales del siglo XIII. Paralelamente se fueron edificando en las villas y pueblos iglesias parroquiales y conventuales en las que se puede apreciar la evolución del estilo románico y las primeras manifestaciones del nuevo estilo gótico.
La catedral seguntina fue un proyecto del primer obispo de la ciudad, Bernardo de Agén, tras la reconquista de la ciudad en el año 1124. Pero sus obras se comenzaron durante la prelacía de su sobrino y sucesor en la sede, Pedro de Leucata, a mediados del siglo XII, al mismo tiempo que se comenzaban las murallas románicas de la ciudad con un claro sentido repoblador. Las obras de este amplio recinto y de la catedral continuaron en época del obispo Don Cerebruno, su inmediato sucesor, a quien la documentación contemporánea atribuye la construcción intramuros de la parroquia de San Vicente, en la Travesaña Alta,  y de la dedicada a Santiago en la Calle Mayor.
A finales del siglo XII y en las primeras décadas del XIII siendo obispo de la ciudad Don Rodrigo y Alonso VIII el rey de castilla, un nuevo taller catedralicio alzó las tres portadas de su fachada occidental, ejemplo singular del estilo tardorrománico para unos o del protogótico para otros. A semejanza de las mismas se construyeron las portadas de las Iglesias de San Vicente y Santiago, que vieron ampliarse sus fábricas en el mismo momento en el que se construían las 90 casas de la Travesaña Baja para acoger a una población en continuo crecimiento gracias al paso de la Mesta por la ciudad.
Durante la mayor parte de la Baja Edad Media en la amplia nave de la parroquia de Santiago se celebraron los concejos abiertos de la ciudad convocados “a campana tañida”. Hasta que dejó de ser  un templo parroquial a principios del siglo XVI para convertirse en iglesia del Convento de las Clarisas, que se fundó en tiempos del obispo Don Fadrique de Portugal, cuyo escudo preside desde entonces su fachada. El convento fue destruido en la Guerra Civil, durante un bombardeo que dejó en ruinas también la propia iglesia. Desde entonces permaneció cerrada hasta que en el año 2000 comenzó el proceso de restauración.