La Policía Nacional detiene infraganti a dos personas como autoras del timo del “tocomocho”

guadalajara_laconcordia170513La Policía Nacional de Guadalajara ha procedido a la detención de M.C.F. de 53 años de edad y S.C.B de 23 años, ambos con domicilio en la provincia de Toledo.

En días previos, la Policía Nacional, a través de sus planes operativos, había dispuesto un servicio de prevención, toda vez que había detectado la presencia en nuestra ciudad de varios integrantes de un grupo organizado dedicado a la estafa en diferentes versiones.

Fruto de esta investigación y de los seguimientos realizados, pudieron comprobar como una persona de edad avanzada era contactada por este grupo, dirigiéndose posteriormente a varias oficinas bancarias y retirando de una de ellas cuatro mil euros.

Funcionarios policiales contactaron con esta persona en la vía pública, el cual confesó que iba a realizar la entrega de este dinero a una persona para el cobro de uno décimos de lotería que habían resultado premiados y que iba a ganar un buen dinero al cambio.

Tras comunicarle los funcionarios policiales que pudiera haber sido víctima de una estafa, este les confesó que ya había entregado 1500 euros y varias joyas como parte del acuerdo con la persona que portaba los billetes de lotería y que iba a reunirse con ellos para la entrega de los 4000 euros que portaba consigo.

El timo conocido como “tocomocho”, una práctica muy antigua y que consiste en:

Una persona (el desvalido) simula haber sido premiado en un sorteo reciente de lotería, pero por diferentes razones (analfabetismo, situación ilegal en el país, desconocer dónde cobrarlo, etc…), no puede cobrarlo.

En ese momento aparece en escena otro individuo (el gancho), quien con el pretexto de colaborar en el cobro del importe del premio, pacta con la víctima la entrega al “desvalido” de una cantidad de dinero o joyas a cambio del boleto premiado o como fianza para participar en el cobro del mismo. Este gancho ejerce un papel fundamental ya que es quien hace confiar al incauto, alegando trabajar en una administración de lotería, en un banco o en una empresa de reconocido prestigio, amén de tener una apariencia física cuidada, consiguiendo poco a poco que el perjudicado vaya haciendo aportaciones de dinero en metálico o joyas, haciendo él mismo también aportaciones de forma que el perjudicado piense en todo momento en él como en otra persona que a cambio de la ayuda prestada al desvalido va a recibir una pequeña contraprestación económica.

Una vez la víctima ha aportado su parte del dinero o las joyas requeridas, se deshacen de ella entregándole en ocasiones el boleto premiado, o en otras ocasiones, con la excusa de que sea la víctima la que ejerza de depositaria para el cobro, le es entregado un sobre, calcetín u otro tipo de bolsa, conteniendo recortes de papel simulando billetes, o baratijas simulando las joyas que previamente la víctima había entregado.

La habilidad de los delincuentes especializados en dicha práctica imposibilita generalmente su detención in fraganti, así como la obtención de imágenes de las entidades bancarias en las que queden registrados dado que evitan acceder a la entidad financiera, si bien en ocasiones otros partícipes del hecho son los que acceden a la entidad para comprobar que a esta persona se le entrega el dinero, además de controlar las inmediaciones de la oficina bancaria por si se personasen patrullas de policía, dado que en ocasiones los propios trabajadores se percatan de la anormalidad del reintegro y ante la sospecha dan aviso a las fuerzas policiales.

Los dos detenidos,  que tienen varios antecedentes por este tipo de delitos, ya han sido puestos a disposición de la Autoridad Judicial,