La prórroga fue demasiado para el Guadalajara (2-0)

En un mal partido, prácticamente sin ocasiones de gol por ninguno de los dos conjuntos, la pegada del recién descendido fue clave para superar al cuadro de Carlos Terrazas que no tuvo premio al esfuerzo realizado en los 120 minutos del choque.

El Guadalajara mostró desde los primeros minutos que está en una mejor dinámica que el Almería. El equipo de Carlos Terrazas, aunque no ponía en aprietos a Diego García, sí que tenía más sensación de peligro que los de Lucas Alcaraz. Las ocasiones se contaban por cuentagotas. Más bien, ninguna. Ninguno de los porteros tuvo que intervenir. Tampoco se podría decir que eran espectadores de excepción. Sobre todo porque el espectáculo brillaba por su ausencia y el fútbol de ataque no había por ninguna parte.
Aníbal se bastaba para contener a los centrales almerienses e impedir la salida con el balón controlado desde atrás. Tapada la salida de Jakobsen, tampoco Verza ni Corona pudieron tener el dominio del encuentro en el centro del campo del Almería. Esto hacía que Goitom se viese más en labores defensivas, despejando balones en las jugadas a balón parado del Guadalajara, que intentando buscar la puerta de Saizar.
El Guadalajara tampoco se aprovechaba de la desconexión que había entre el equipo almeriense y su público. Si al final del choque ante el Girona ya se produjeron los primeros pitos de la temporada en el Mediterráneo, ante el cuadro castellano no se esperaron al final. Ya en la primera parte las protestas de la grada se hicieron notar.
Una dejada de Goitom para que Aarón se fuese por la banda izquierda y ganase la línea de fondo. El centro del alicantino no lo pudo despejar la defensa de Terrazas. Tampoco Saizar pudo meter la mano.

El regalo no lo aprovechó Corona, en el segundo palo, que mandó el esférico fuera. Fue, prácticamente, la única ocasión de cierto peligro de la primera parte. El resto fue un fútbol en el centro del campo sin sentido ofensivo.
En la segunda mitad no cambió en exceso el panorama. Quizás que el Almería tuviese algo más de llegada y el Guadalajara viviese un tanto esperando a la contra. Los dos entrenadores movieron banquillo y quisieron refrescar el ataque. Terrazas dio entrada a Arriaga en lugar de Aníbal. Quería más movilidad y rapidez en la contra. Por su parte, Lucas Alcaraz metió a Leo Ulloa para que fuese la referencia y dejar más libertad a Goitom. El sueco se sintió más cómodo en la mediapunta y dio los mejores momentos del cuadro almeriense.
En los últimos minutos, pese a que nadie quería llegar a la prórroga y tener que jugar 30 minutos más, ni unos ni otros querían perder en ese tiempo lo que habían aguantado. Michel, en la jugada final, lo intentó desde fuera del área. Saizar mandó a córner que se sacó sin consecuencias.
En el inicio de la prórroga, Arriaga la tuvo y Diego García salvó. Fue lo último que hicieron los de Terrazas. El aspecto físico jugó en su contra. El Almería, con un Bernardello renacido, puso cerco al marco castellano. Hasta que llegó el gol. Una buena acción de Leo Ulloa, que ganó la línea de fondo, le sirvió para que Soriano, en boca de gol, pudiese empujar para dar el triunfo al Almería y dejar fuera de la Copa del Rey. La puntilla la puso Leo Ulloa. El argentino y el maño se intercambiaron los papeles. El máximo goleador de la UD regateó a Saizar y sin oposición marcó el 2-0 definitivo.

UD. ALMERÍA – CD. GUADALAJARA, 2-0
UD Almería: Diego García; Michel, Marcelo Silva, Jakobsen, Dani Bautista; Verza (Ulloa, min. 59), Bernardello, Ortiz Bernal (Aleix Vidal, min. 72), Corona, Aarón (Soriano, min. 80); y Goitom.

Guadalajara: Saizar; Gago, David Fernández, Gaffoor (Javi Soria, min. 46), Javi Barral; Rodri, Cristian (Jonan, min. 67), Ryan, Jony, Víctor Fernández; y Anibal (Arriaga, min. 57). 

GOLES: 1-0. Min. 110. Soriano. 2-0. Min. 122. Ulloa.
Árbitro: Sureda Cuenca (Balear). Amarillas a Gaffoor, Gago, Jakobsen, David Fernández, Víctor Fernández, Corona, Javi Soria, Arriaga y Bernardello. Roja para Javi Soria (112´).

CAMPO: Partido de la segunda eliminatoria de la Copa del Rey disputado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos. 4.477 espectadores.