La Rosa del Azafrán triunfa en Trillo

La Rosa del Azafrán es la gran zarzuela manchega por su estructura dramática, por la gran cantidad de música y de personajes, por la orquestación y gran importancia de los coros. Guerrero, nacido en Toledo, sitúa la acción en La Mancha, probablemente en Manzanares (Ciudad Real). Los libretistas se inspiraron en la comedia de Lope de Vega “El Perro del Hortelano” donde el conflicto se plantea alrededor de los amores imposibles entre una señora rica y su criado pobre, donde al final triunfa el amor, pero también quedan patentes la crítica a la hipocresía y los convencionalismos sociales.
La música del preludio y las partes cómicas y corales, de raíces en la danza popular, contrasta con los números de los protagonistas, como “La canción del sembrador”, que son de un lirismo, con tintes heroicos, y estructura formal más elaborada. “Huyendo de convencionalismos costumbristas, y en el ánimo de renovación y modernidad que hemos venido dando a nuestras producciones, la puesta en escena, ambientada en la primera mitad del siglo XX, pretende el contraste entre el colorismo de la música y la sobriedad de la ambientación para determinar un realismo adecuado para la comprensión de la obra. La Rosa del Azafrán es amor y ternura por nuestra tierra, nuestras costumbres y nuestra música”, explica José María López Ariza, director de escena de la obra. 
La representación forma parte de la programación de otoño de la Red de Teatros de Castilla La Mancha a la que pertenece Trillo.