La Sierra de Caldereros y el Bosque Fósil: Camino y horizonte del Geoparque molinés

geoparque180713La candidatura a Geoparque de la Comarca de Molina de Aragón y el Alto Tajo ha seguido la senda de la Sierra de Caldereros y el Bosque Fósil de Aragoncillo en el segundo día de la visita de los emisarios de la UNESCO, John Galloway y Melanie Border, que durante esta semana se encuentran evaluando la zona.

El objetivo de esta jornada, una vez conocidos los valores y las actuaciones que se desarrollan desde el Parque Natural del Alto Tajo, tras la visita del pasado lunes, consistía en explicar la labor que se está realizando fuera de las fronteras del Parque Natural, con la visita a la Sierra de Caldereros, donde se ha trazado una nueva Geo-Ruta y se han instalado señalizaciones y paneles explicativos. Asimismo, en este espacio, declarado Monumento Natural, se realizan diversas actividades turísticas, formativas y divulgativas. De esta manera, la Unversidad de Alcalá de Henares (UAH) y el Instituto Geológico y Minero, celebraron aquí un Geolodía para apoyar la candidatura a Geoparque, y hace apenas unos días, Campillo de Dueñas organizó una ruta ciclo-senderista por sus inmediaciones para dar a conocer los valores geológicos de este paraje entre vecinos y visitantes.

El siguiente escalón se subía con el Bosque Fósil de Aragoncillo, un bosque petrificado gracias a una erupción volcánica que es único en el mundo por su antigüedad –cuenta más de 300 millones de años- y por la particularidad de albergar árboles en posición de vida. El Bosque Fósil de Aragoncillo representa el trabajo que todavía queda por hacer y para lo cual es necesario conseguir la declaración de Geoparque.

Pero el territorio candidato a Geoparque es muy extenso y alberga una gran cantidad de tesoros que no podían quedarse en el tintero, como las huellas de dinosaurio o los petroglifos que esconde el bosque de Rillo; las pinturas rupestres que se encuentran perdidas en los montes de la zona; el yacimiento de aragonitos de Cobeta o las hermosas vistas que se divisan desde el Castillo de Alpetea, sin perder de vista el bosque centenario de árboles sagrados de Olmeda de Cobeta, donde algunos robles se abren mostrando altares, recordando a ritos antiguos de origen celta.

Una de las paradas obligadas de la jornada de ayer fue el castro celtíbero de “El Ceremeño” en Herrería. La Celtiberia es uno de los aspectos a impulsar dentro del proyecto para la candidatura a Geoparque de la Comarca de Molina de Aragón y este yacimiento es un ejemplo de arquitectura celtíbera recuperada y debidamente explicada a partir de paneles explicativos para recibir al visitante. La arqueóloga de la localidad, Marta Chordá (UCM) fue la responsable de ofrecer las explicaciones de los trabajos arqueológicos desarrollados en la zona.

El broche de oro a esta jornada lo ponía una gran fiesta protagonizada por las asociaciones y colectivos culturales de la zona en el Convento de San Francisco de Molina de Aragón. En su iglesia, habilitada como Casa de la Cultura, se dieron cita artesanos y productores que mostraron su trabajo; diversas exposiciones y un gran espectáculo protagonizado por el Aula de Música y diversos colectivos que bajo la batuta de Ángel, ofrecieron un particular homenaje a Federico García Lorca, como colofón.