Las “Barcas por el Tajo” de Trillo añadirán color y humor a las fiestas de la Virgen del Campo por cuarto año consecutivo

trillo020914En estos días las peñas trillanas se afanan en la construcción de artilugios flotantes que deberán descender trescientos metros aguas abajo del Puente de Trillo hasta el paraje de la Isla. La cita es el viernes, día 6 de septiembre, a partir de las 13:00 horas de la tarde con la exposición y de las 14:00 horas con la salida.

El descenso de “estaribeles”, como dice la terminología local, o “Barcas por el Tajo”, llegaba como novedad al programa de fiestas de 2011, a propuesta de la comisión de festejos de Trillo.  Con sólo un año en el programa, fue una de esas novedades que inmediatamente se convirtió en definitiva. En estos días las peñas trillanas ya se afanan en la construcción de estos artilugios que deberán flotar al menos trescientos metros aguas abajo del río Tajo hasta llegar a su destino en el “puerto” del paraje de La Isla. Para su construcción vale todo, y si es material reciclado, mejor todavía.

Al llegar a su destino la organización dispondrá de efectivos para ayudar a los participantes a sacar las barcas del río. Una vez lleguen todos, allí mismo, el Ayuntamiento entregará los premios a los mejores y más originales. Inicialmente cada una de las peñas o grupos de peñas que construyan “estaribel” se llevará un diploma acreditativo de su esfuerzo. Después, la organización entregará premios al barco más gracioso, al mejor tripulado, al que de mejor espectáculo fluvial, al más original, al mejor reciclado, al que muestre mejor flotabilidad, al artilugio mejor trabajado, a la mejor inmersión…

Un gran éxito en 2011, 2012 y 2013
Lo único que hacía falta en los dos años precedentes era que el tiempo acompañara, como así fue. Mientras se hacían al agua los primeros artilugios flotantes, el resto esperaba paciente su turno llegando hasta la Plazuela de la Vega.

Finalmente fueron 25, 23  y 26 respectivamente los “estaribeles” que participaron en las ediciones de los años 2011, 2012 y 2013, “algunos de ellos más submarinos que barcas”, como suele comentar divertida la afición trillana que se agolpa sobre el puente para presenciar el desfile acuático. De una u otra manera, todos los artilugios acaban cubriendo el trayecto de trescientos metros que hay entre la botadura y La Isla. A bordo,  el mejor humor y ambiente, siempre pasado por agua. Hasta ahora ha habido hawaianas, hippies, presos, vigilantes de la ribera del Tajo, representaciones del paisaje trillano flotantes, parque infantil, veleros, gancheros, troncomóviles, reivindicaciones sobre el Peñón de Gibraltar o pases de modelos. Seguro que en la edición de 2014 hay nuevas sorpresas. Algún polizonte o tiburón apostado en la ribera dificultará de nuevo el navegar de las barcas.