Las empleadas de Los Girasoles crean un banco de alimentos para “prestarse” ayuda

La situación se ha hecho tan complicada para algunas de estas familias, que se han visto obligadas a crear un banco de alimentos, en el que puede colaborar cualquier ciudadano, para poder atender las necesidades más elementales de algunas de ellas.

Las bajas temperaturas no impiden que, desde el pasado lunes, la treintena de trabajadoras afectadas -acompañadas en muchos casos de sus familias- se encuentren  ante las puertas de la residencia, en asamblea permanente y por turnos, para exigir lo que es suyo, que se les paguen las nóminas que se les adeudan.
De momento mantienen la moral alta, dispuestas a seguir con esta iniciativa el tiempo que haga falta. “Muchas de nosotras estamos pasando situaciones muy, muy complicadas pero debemos mantenernos unidas y ayudarnos. Nuestros sueldos son bajos y teniendo en cuenta como están las cosas, la preocupación es tremenda. Nadie se puede imaginar por lo que estamos pasando; algunos estamos viviendo situaciones límite”, dice Yolanda Carrillo, trabajadora y delegada de UGT en la residencia.