Los castellano-manchegos quieren que las pensiones sigan subiendo con arreglo a los precios

pensionistas250613Los ciudadanos de la región rechazan desvincular la revalorización de las pensiones del IPC, según el observatorio de Caser

Castilla-La Mancha se ha convertido en la quinta comunidad autónoma con más ahorradores en planes de pensiones privados

El Gobierno aprobó el pasado 20 de noviembre la reforma de las pensiones, que contempla desvincular la revalorización de las pensiones del IPC y aplicar el factor de sostenibilidad a partir de 2019. Pues bien, según el último observatorio de Caser, presentado recientemente, la primera medida genera rechazo en Castilla-La Mancha y la segunda prácticamente se desconoce.

En una valoración del 1 al 10,  los encuestados en la región por la aseguradora otorgan una nota del 4,65 a la decisión de desvincular la subida de las pensiones de la inflación. Aún así, como en el resto de España, esta medida es mejor aceptada que las relacionadas con el incremento de la edad legal de jubilación. Aumentar dicha edad por encima de los 67 años -en función de la esperanza de vida- es la medida más impopular con un 3,52. La opción de incrementar el periodo de cálculo es un poco mejor aceptado, y consigue el aprobado con un 5,60.

En el polo opuesto, entre las medidas mejor vistas figuran evitar prejubilaciones a cargo del Sistema Público (7,25) -dato muy parecido al nacional- y la posibilidad de al jubilarse recibir las aportaciones más la inflación, como renta vitalicia (6,66). Esta conclusión es, particularmente interesante, ya que pone de manifiesto que la evolución hacia un sistema de capitalización podría tener una acogida favorable entre los ciudadanos.

Por lo que se refiere a las medidas para mejorar y fomentar el ahorro privado para la jubilación hay que destacar por su relevancia el apoyo que dan los encuestados a que las empresas tengan un papel más activo en la jubilación de sus empleados (8,05). Dato que coincide con la media de España.

También son vistas con buenos ojos, propuestas como ofrecer mayor liquidez a los planes de pensiones de más de diez años de antigüedad (8,01), aumentar las ventajas fiscales del ahorro privado (7,95) e informar anualmente a los mayores de 50 años de cuál será su pensión pública(8,12). Valores todos ellos por encima de la media nacional.

Desconocimiento del factor de sostenibilidad

Otro de los conceptos que en los últimos meses ha acaparado la atención mediática en relación con la reforma de las pensiones, es el llamado factor de sostenibilidad, que vinculará las pensiones a la evolución demográfica. Como pone de manifiesto el Observatorio Caser, al igual que para el resto de españoles, se trata de un término poco conocido por los castellanomanchegos. De hecho, un 76% admite no conocer las conclusiones del Comité de Expertos creado por el Gobierno para diseñar este factor. Además, el 64% de los que conocen dichas conclusiones tienen una mala impresión de las mismas, un 24%, normal y tan sólo un 10%, buena.

Entrando en el detalle de qué impresión personal les merece a los encuestados las primeras medidas anunciadas por el Gobierno para aplicar el factor de sostenibilidad, las puntuaciones son bajas. La única medida que obtiene buena nota (7,70) es la de impedir que las pensiones tengan revaloraciones negativas-es decir que las pensiones no puedan bajar-. Poner un “suelo” del 0,25% a la revalorización anual de las pensiones aprueba con un 5,42.

Más planes en las empresas

Una de las medidas que más apoyo recibe por parte de los encuestados en Castilla-La Mancha a la hora de proponer solucion fomentar el ahorro privado. Preguntados sobre el papel que deberían tener las empresas en la creación de un ahorro privado para la jubilación de sus empleados, un 45%, puntos más que el dato nacional, piensa que debería ser obligatorio. El 19% cree que debería ser obligatorio que las empresas informasen y ofreciesen alternativas, el opina que la aportación de las empresas ha de ser voluntaria pero más incentivada, y un 8% considera que está bien como está.

La Comisión del Pacto de Toledo es 42% castellanomanchegos cuatro puntos media nacional que es 38%. La confianza media en que dicha Comisión, junto con el Gobierno tengan éxito en la reforma del SSP, es del dato bajo, que muestra pesimismo que el nacional sitúa en el 3,80.

Otro tema que, al igual que en 2012, se ha mantenido de actualidad este año, ha sido la utilización del Fondo de Reserva de las Pensiones para hacer frente al pago de las mismas. El conocimiento sobre este Fondo que tienen los castellanomanchegos, es casi igual que el resto de españoles, situándose el porcentaje de quienes saben lo que es, en el 70%.

Asimismo, un nuevo uso del mismo por el Gobierno para poder hacer frente al pago de las pensiones sigue preocupando a la población castellanomanchega. El 40%, cifra tres puntos inferior a la media nacional, califica ese uso de grave. El 50%, al igual que el resto de España lo define como preocupante. Sólo el 10% lo considera normal.

Sube el número de ahorradores

Por lo que se refiere al porcentaje de ahorradores, en 2013 ha aumentado, sustancialmente, el número de castellanomanchegos que están haciendo un ahorro privado para su jubilación. Tanto es así, que pasa a ser la quinta Comunidad más ahorradora desde el puesto decimocuarto en el ranking de CCAA alcanzado en 2012. El porcentaje de ahorradores pasa del 31,1% al 38,3%, cuatro puntos más en relación con la media nacional que se sitúa en el 34%. La edad media de inicio del ahorro es un poco inferior a la de 2012, cae de 35,01 años a 34,58 años, en línea con la del resto de España. La cuantía media de ahorro anual, disminuye ligeramente pasando de 1.792 euros a 1.487 euros. A nivel nacional estos datos son 34,50 años la edad media y 2.416 la cuantía.

En este punto, cabe resaltar un aspecto interesante que ya se puso de relieve en la edición anterior del Observatorio: hay un 31% de castellanomanchegos que, aunque no están ahorrando en este momento para su jubilación, sí lo hicieron en el pasado. Y, además, el 52% afirma que no ha gastado dicho ahorro.

En cuanto a la voluntad de empezar a hacerlo en un futuro, una cifra muy elevada, al igual que en años pasados, en torno al 83% afirma que quiere hacerlo. Aunque este dato baja sustancialmente, al 68%, cuando se les pregunta si creen que podrán hacerlo.

En 2013 ha aumentado sustancialmente el porcentaje de ahorradores, un 38%, frente al 31% de 2012. Por el contrario, sí se han encontrado cambios sustanciales en lo relativo a las razones que los encuestados alegan para no ahorrar. Como se puede observar en los gráficos inferiores ha habido un desplome generalizado de los motivos que los castellanomanchegos aludían para no ahorrar. Como en ediciones anteriores, la imposibilidad de hacerlo, es la causa más mencionada, pero baja cinco puntos respecto a 1012. Este fenómeno se ha producido también a nivel nacional.

Probablemente, el intenso debate político y social generado en torno a la reforma del sistema público de pensiones y las dudas cada vez más generalizadas sobre la viabilidad futura de la Seguridad Social así como el temor a no disponer de una pensión el día de mañana han calado entre los castellanomanchegos, que empiezan a comprender que aunque no ahorran porque no pueden, realmente, cada vez hay menos excusas que justifican no hacerlo, salvo la imposibilidad por falta de ingresos.

Especialmente llamativa es la caída de la confianza en la Seguridad Social, que cae a al 16% desde el 38%, su mínimo histórico desde que se inició la serie. En cuanto a los motivos que imposibilitan el ahorro, las razones de índole laboral (76%) y encontrarse en un momento de muchos gastos (65%), son las más señaladas.

El conocimiento que los castellanomanchegos tienen de la Seguridad Social, al igual que la media española, sigue en cotas muy parecidas a las del año pasado, y el pesimismo sobre su futuro también persiste. Un 62%, frente a 54% de 2012, piensa que la Seguridad Social reducirá sus pensiones pero no desaparecerá. Un 16%, dato cuatro puntos inferior al del año anterior, sí cree que desaparecerá. En cuanto a la probabilidad media de quiebra del sistema público de pensiones se establece en el 6,56 (De 1 a 10, siendo 1 muy bajo y 10 muy alto), valor, casi idéntico al de hace 12 meses y al nacional.

La muestra del estudio de Caser en Castilla-La Mancha incluye 350 entrevista con un margen de error de 4,26%.