Los “Paisajes” de Jesús de Campoamor, hasta el 3 de mayo en la Casa del Doncel de Sigüenza

En ella el artista recorre los campos de La Alcarria que son de su absoluta predilección, además de otros horizontes, captados en ciudades como Oporto o Estambul.

“Es un honor recibir a este gran artista que junto a Mercedes Ballesteros y Máximo Robisco compone un trío pictórico maravilloso que realza sin duda nuestra programación cultural seguntina”. El catálogo de la exposición quedará a disposición de los visitantes que quieran adquirir pintura de Campoamor.
Paisajes, según Herrera Casado
Viene esta exposición como nueva entrega de visiones alcarreñistas en el contexto de una madura permanencia de estilo y querencias. La amplia obra de Jesús de Campoamor, que ha ido dando consistencia a una Alcarria que todos intuimos, que todos reconocemos, pero que quizás por poética y elaborada nunca vemos, está retratada en estos lienzos, que son elaborados con la pasión y el amor de quien sólo concibe así la vida: con pasión continua y con amor desbordado.

Desde un punto de vista técnico, la pintura de Campoamor está en los cánones del figurativismo mágico contenida: sus paisajes son reales, pero no existen. Están diseñados desde el otro lado de la realidad, el de la fantasía, pero cualquiera sabe, al ponerse ante ellos, que “algo así” ha visto alguna vez en su vida, al menos cuando cruzó por los campos de la Alcarria y de la provincia de Guadalajara.

Su minuciosa técnica, perfeccionista, elegante, pulcra, medida en las gradaciones y atenta a los contrastes, depura la realidad de cualquier anécdota y se acerca a la perfección necesaria. La opinión de los grandes críticos de arte en España ha sido coincidente siempre: la técnica y la inspiración de Jesús Campoamor crea un estilo propio, un estilo que le hará quedar en las primeras filas de los artistas plásticos de la segunda mitad del siglo.

Desde un punto de vista meramente emocional, poético, también Campoamor va más allá de la búsqueda y puede decir con el clásico que no sólo busca, sino que encuentra: esos paisajes en verdes suaves, en azules, en ocres desvaídos y perdidos como en una niebla de día claro, como en una calima de tormentoso presagio, están ahí porque él los ha inventado, y los demás los encontramos porque el artista los ha puesto sobre el lienzo.

Creatividad nacida de la emoción y de la paciencia medida, que es la medida justa que ha de encontrar quien se dice artista. Jesús de Campoamor, y esta nueva exposición de lienzos con paisajes alcarreños que ahora se ofrece en Sigüenza, ha puesto nuevamente viva, en pie de paz y sorpresa, la eterna discusión que en torno al arte moderno todos consideran: el encuentro de lo real con lo soñado.