Nicolasa Sánchez Gonzalo recibe un homenaje con motivo de su centenario

Una delegación municipal encabezada por la concejala de Bienestar Social, Charo Toro, y por el alcalde de Sigüenza, José Manuel Latre, se acercó ayer a saludarla y a felicitarla en la entrañable fiesta de cumpleaños que le había preparado su familia al completo. Los munícipes seguntinos le hicieron entrega de una placa conmemorativa y de un ramo de flores en reconocimiento a su dilatada trayectoria vital, plena de esfuerzo y sacrificio.

Ama de casa inquieta y tenaz, “siempre ha tenido una energía y capacidad de trabajo encomiables”, recordaba ayer uno de sus hijos. De joven ayudó en la Taberna de su hermano Juanito, conocida después popularmente como La Marina, el nombre de su hermana menor. El bar fue un mítico local de la Travesaña que ha calado bien hondo en varias generaciones de seguntinos. De familia de labradores y comerciantes, además de dedicarse a su familia, también ejerció el oficio de pescadera ayudando a su marido Valentín, fallecido ahora hace 16 años. Nico vive todavía hoy donde lo hizo siempre, en  la calle Valencia, 1 de Sigüenza. Allí no le faltan ni los cuidados de sus hijos, ni el cariño de sus nietos y bisnietos.

Su salud ha sido siempre excelente. De hecho este verano todavía se la podía ver en el Paseo de la Alameda. Hace poco más de un mes, sufrió un pequeño achaque de salud del que se va reponiendo. “Es una verdadera alegría para todos nosotros haberla podido disfrutar tantos años, y los que nos quedan”, termina uno de sus hijos.