Noble deporte es este del paracaidismo

votaciones_participacion201111Atribuyen a Alfonso Guerra la famosa frase de “quien se mueve no sale en la foto” y es lo que comienza a ocurrir en los partidos políticos en estos días. Desde que Rajoy anunció que las elecciones generales serían el 20 de diciembre, las idas y venidas de futuribles candidatos a los partidos se multiplican por el infinito. De nuevo vuelven a la sede del partido en busca de ese puesto que les lleve o bien a la Carrera de San Jerónimo o bien a la Plaza de la Marina Española para asegurarse cuatro años de sueldo y asiento.
Unos lo conseguirán tras muchas “puñaladas traperas”, que de todo hay en la viña de la política, y otros nos llegaran saltando de un avión que ni si quiera se atreve a aterrizar en la provincia.
La política provincial está al rojo vivo, la ley nos permite tres diputados nacionales, y son escasos para el buen número de candidatos que se postulan. Hasta ahora el PP tenía dos diputados y el PSOE el otro restante, pero los nuevos partidos emergentes están restando votos al bipartidismo y por lo tanto limitandoles la llegada de dos o más candidatos al Congreso. Las encuestas y las cifras que todos manejamos es que PP y PSOE se repartirán dos candidatos, uno por partido y el otro estará, seguramente, en uno de los dos partidos emergentes, por lo tanto la lucha para llegar al sillón del Congreso será encarnizada.
PP aun no ha abierto la boca. Hay muchas negociaciones en el partido hasta altas horas de la madrugada, me cuentan, me cuentan que aún no hay nada seguro. Dicen por ahí que Guarinos quiere volver al congreso para cumplir sus ocho años y poder tener la ansiada pensión, pero que Román no está por la labor de seguir solo como alcalde y que también quiere cumplir sus ocho añitos en la Carrera de San Jerónimo y lo remata  Madrid quiere colocar a un paracaidista. Del resto de candidatos nada de sabe, aunque se barajan nombres  que no me atrevo a dar.
Y ya lo del PSOE roza el esperpento. Un partido que como seña de identidad tiene las primarias para elegir candidato, que siempre se vanagloria de su democracia interna, ha quedado seriamente tocado en Guadalajara.
Bellido se presentó a las primarias para el Congreso, tras las elecciones municipales todos sabíamos que lo haría, y ganó por una mayoría aplastante, pero tenía un hándicap, la imputación que pesaba sobre él y que aún no estaba clara. Hoy parece que esa imputación continúa sobre sus espaldas y decidió dar un paso atrás y retirarse de la carrera y el partido ha reaccionado, creo que tarde y mal, para atajar el problema y en vez de convocar una nuevas  primarias, o bien designar al segundo candidato, es decir a Valerio, el comité federal tira por la calle de en medio y nos manda a una paracaidista que poco o nada tiene que ver con Guadalajara, provincia que la pisó en escasas ocasiones cuando fue consejera de Barreda.
El PSOE siempre ha estado en contra de los paracaidistas y ahora nos la cuela; ellos sabrán por qué, pero seguro que esto traerá consecuencias. El propio partido ha dejado con el culo al aire, permítaseme la expresión, a los propios candidatos nacidos o naturales de aquí, que son los que realmente conocen la provincia, su idiosincrasia, sus problemas y saben las soluciones que hay que tomar, pero sin embargo nos pone a una persona que seguramente de Guadalajara sepa poco o nada y que solo vendrá un día a dar un mítin.
Este es el mismo caso que tuvimos con el PP, recuerdo que la derecha siempre ha sido aficionada a ponernos paracaidistas; aún recordamos al famoso Luis Fraga, sobrino de don Manuel, quien pisó pocas veces Guadalajara y además luego fue encausado en la trama Gurtel.
Después nos pusieron por obligación a ese tal Ramón, no recuerdo su apellido, ni falta que hace y que venía de dirigir el metro de Madrid. Tras varios años con su acta de diputado, sólo coincidí con él una sola vez y fue en una pegada de carteles, luego ni se le vio. Y como pago a los servicios prestados, un dia le dieron un buen puesto en Madrid y nos dejó tirados como una colilla, ahí es nada.
Mucho me temo que la historia se repetirá y Mari Luz Rodríguez hará lo mismo.
¿Alguien se atreve a promover una ley anti paracaidismo?. Sería una regeneración democrática.

Angel de Juan
director@henaresaldia.com