Pablo Sanz: en apoyo de la Diputación Provicial

pp_pablo_sanz061114Desde que en 1833 el Secretario de Fomento Javier de Burgos propusiera la división territorial de España en provincias, al poco de la muerte de Fernando VII, los límites de las provincias españolas han permanecido “casi” inalterables. Provincias geográficamente definidas pero que necesitaban una institución aglomeradora que las gobernase y las diese el carácter, la personalidad y la identidad que las diferenciase de las demás y ese elemento y esa institución fue y sigue siendo la Diputación Provincial.

Diputaciones que nacieron con la promulgación de la Constitución de 1812, siendo la primera que se instauró la de Guadalajara el 25 de abril de 1813, que el año pasado celebró su bicentenario, desde entonces, salvo el periodo absolutista en que el rey Fernando VII las abolió, han estado respetadas y recogidas en todas las constituciones españolas como un elemento vertebrador y útil dentro de la demarcación territorial de España y recogida como la institución que gobierna las provincias en el artº 141 de la Constitución de 1978.

En los partidos de izquierda, incluido el PSOE, ha nacido una peligrosa estigmatización hacia ellas, cuando anunciaron, que en el caso de gobernar disolverían las mismas, consecuentemente con ello, desaparecerían las provincias y las circunscripciones electorales que serian absorbidas por las Comunidades Autónomas.

En ese caso Guadalajara, quedaría en el nomenclátor de Castilla la Mancha, reducida a una ciudad más de la región, en la que la capital seria Toledo y después habría varias ciudades de mayor o menor importancia y entre aquellas estaría la nuestra.

Se dice que ya hay varias Comunidades Autónomas sin diputaciones y es verdad , pero esto sucede tan solo en las que son uniprovinciales, como Madrid, Cantabria, Asturias, La Rioja y Murcia,  lo han podido hacer y lo han hecho, porque mantienen lo mas importante, el territorio que tenían en la división de 1833 y el nombre del mismo.

Pero no solo es cuestión de semántica y de mantener nuestro territorio, es también de utilidad y diputaciones como la de Guadalajara y las de una gran parte de las provincias españolas son realmente útiles y necesarias, ya que tenemos en nuestra provincia 140 municipios menores de 100 habitantes, que funcionan en régimen de Concejos Abiertos, la que mas municipios de estas características tiene en España y tan solo 23 con mas de 1000 habitantes de los 288 que se alzan en la geografía provincial.

Por lo que en esta provincia y en la mayoría de ellas, las diputaciones provinciales, aparte de las razones anteriormente señaladas, por su carácter de asistencia técnica y administrativa son necesarias y si no existieran habría que crearlas, gobernadas como sucede en Guadalajara por partidos políticos como el PP que no solo las respeta sino que las quiere potenciar, para  fortalecer la provincia y con ello también a la región.

Como tampoco es lo mismo que la persona que la presida pertenezca a quienes reniegan de su existencia y se las quieran “cargar” o a casos como el de Guadalajara que tiene una presidenta, Ana Guarinos, amante del municipalismo, que quiere y respeta a estas tierras y que en los pocos mas de tres años que lleva al frente de la Diputación está recorriendo la provincia sin descanso, ayudando a los ciudadanos a resolver sus problemas, estando presente en todos los acontecimientos, haciendo una política de cercanía y aplicando una austeridad administrativa y económica que permite reducir gastos y emplear el mayor dinero posible a la mejora de las infraestructuras.

Por ello, como dice la Constitución hay que seguir manteniendo a las diputaciones provinciales como órganos de gobierno de las provincias y mostrar nuestra satisfacción porque la de Guadalajara la presida una mujer, Ana Guarinos, que día a día pone de manifiesto su entrega y sus aciertos en el gobierno de la misma.

Pablo Sanz (Presidente del Comité del Alcaldes del PP de Guadalajara)