Presentado el libro “Guadalajara foto a foto” de Agustín Tomico

Pérez León ha destacado que el autor “ha sido capaz de hacer un libro en el que cabe toda la provincia”, tarea complicada porque “pocas provincias pueden presumir de contar con cuatro comarcas en su interior, con cuatro microclimas, y en definitiva, con cuatro paisajes tan dispares y tan hermosos”; ha abundado en que  “la obra de este alcarreño de Sacedón, emigrado a Zaragoza, es muy visual, muy gráfica, pero se nota que está hecha por alguien que se expresa con el corazón, alguien que se sorprende con lo que ve”. Igualmente, ha señalado que desde la Diputación consideramos que “con obras como ésta contribuimos no sólo a que los demás nos conozcan mejor y se animen a visitarnos, sino también a que nosotros, los guadalajareños de nacimiento o de elección, conozcamos mejor a nuestros vecinos, sus costumbres, sus secretos visitables y sus paisajes, que son los de todos” porque “Guadalajara está llena de sorpresas y Agustín Tomico ha tenido el acierto de ir pueblo por pueblo encontrándolas, retratándolas, para después mostrárnoslas una por una” en este volumen  que se une “a la cada vez más numerosa colección de libros que se vienen editando a través del servicio de cultura: Más de una veintena” en lo que va de mandato. Asimismo ha agradecido la participación de Caja de Guadalajara (Grupo Caja Sol) en la edición de este volumen que ha tenido un coste de 50.000 euros para tirada de 2.000 ejemplares.
 Por su parte, José Aguilar, en representación del Cajasol (entidad que integra Cajaguadalajara) ha felicitado al autor por el resultado alcanzado y  expresado su satisfacción por la posibilidad de editar un libro que “resulta muy útil para visitar la provincia” que ha calificado como “preciosa”, y asimismo se ha comprometido a seguir colaborando con este tipo de iniciativas desde la Institución a la que representa.
 Agustín Tomico ha agradecido a las instituciones editoras la “oportunidad de ofrecer a la provincia este libro” que “recoge muchas vivencias, sensaciones y sentimientos personales experimentados por el autor en estos últimos años en una tierra en la que ha nacido, a la que ama y de la que ha estado ausente varios años”. En la introducción, Tomico rinde homenaje a autores como Layna Serrano, Herrera Casado, Cela, Serrano Belinchón, Leguineche, Criado de Val, Sampedro, Andrés Berlanga, Aragonés Subero, López de los Mozos… a cantantes como José Antonio Alonso, a grupos de música y danza tradicional, a las autoridades provinciales, a las gentes de la provincia que cuidan de nuestro patrimonio y naturalmente a su familia.

Casi 550 páginas con 2.500 imágenes
Tras los prólogos de la presidenta de la Diputación, del presidente de Caja de Guadalajara, José Luis Ros, y del propio autor, haciendo una breve descripción de la situación geográfica y de su clima, flora y fauna, el autor hace “un poco de historia”, recorre el “paisaje urbano y monumental de la capital”, para adentrarse en los pueblos y en los paisajes de La Campiña, de la Alcarria, de Molina y el Alto Tajo, y la Serranía, todo ello con una extraordinaria profusión de imágenes de bella factura ocupando prácticamente la mitad del volumen.
Del paisaje pasa a la “etnografía, usos, costumbres y otros motivos” con capítulos especiales como el dedicado a la matanza del cerdo en Peñalén, para continuar con la arquitectura popular que agrupa en “casas y fachadas”, tapiales, ventanas, balcones y aleros, placas de calles, aldabas y rejerías, fuentes, “los pairones”, las picotas; y los inevitables apartados dedicados al románico y a los castillos. Prosigue con “algunas de nuestras flores”, con “nuestros árboles”, algunos de los “frutos de nuestros bosques y cierra con una breve recopilación de imágenes de “nuestros animales”. Capítulo aparte tienen las fiestas y tradiciones con especial dedicación a las “botargas”, sin olvidar los “carnavales”, las más significativas celebraciones de Semana Santa, las romerías más destacadas, diferentes danzas (Valverde de los Arroyos, Majaelrayo, Virgen de la Hoz, etc.), los “bandereos” y otras fiestas (como La Caballada o el Festival de Hita) y dejar una pincelada sobre deportes (naturalmente al aire libre). Y concluye a modo de epílogo con hasta 257 instantáneas reproducidas en pequeño formato a modo de nomenclátor “de todos esos pueblos que no ha sido posible incluir” en el libro.
 Editado conjuntamente por la Diputación y Caja de Guadalajara es un volumen de 31,5 por 22,5 centímetros impreso en papel brillo de alta calidad e ilustrado con más de 2.500 imágenes de nuestra provincia repartidas en casi 550 páginas. En la cubierta predomina el tono rojizo como un guiño a su esposa Blanca, a la que en sus tiempos de estudiante “le encantaba modelar con la tierra roja castellana de Guadalajara”. En la contracubierta se reproduce un mapa de la provincia de 1853 que se conserva en la Biblioteca Nacional y en la penúltima una versión moderna en escala 1:500.000.