San Antón llena de luminarias, capas y sombreros las calles jadraqueñas

El Mayordomo, Teodoro Moreno, y los Hermanos Mayores han actuado como testigos del bautizo del nuevo cofrade, Adrián Lozano Martínez, de 18 años que es ya miembro de pleno derecho de la Hermandad.

A las 12 del mediodía, y advertidos por el volteo de campanas, los hermanos de San Antón de Jadraque se han reunido en la Cuesta de San Antón para ir a buscar al Mayordomo, Teodoro Moreno, que en las vísperas de ayer recibió el bastón de mando del Mayordomo saliente, Alberto Rojo Nadal. Juntos, y ataviados con capas castellanas y sombrero, los de San Antón han entrado en la iglesia parroquial para celebrar la fiesta y bautizar al nuevo hermano. Este año, el joven Adrián Lozano ha sido bautizado con el Mayordomo 2011 y los Hermanos Mayores como testigo y es ya un hermano más de San Antón. Tras la celebración, los Hermanos han sacado a hombros a San Antón, una talla barroca del siglo XVIII, por la calle de San Juan, precedidos de una gran bandera y del estandarte de la Hermandad, de más de un siglo de antigüedad, acompañados por los dulzaineros de Sigüenza.

De nuevo en la iglesia parroquial, se ha procedido a la bendición de animales, como marca la tradición y al tradicional posado en las escalinatas del templo. Ya en la sacristía, los Hermanos Mayores han pasado lista para multar a los que no han justificado su ausencia y compartir dulces con los fieles. La ceremonia de pesaje de los nuevos hermanos y de algún rezagado tiene lugar tras el almuerzo, en un restaurante de la localidad. El pesaje se realiza en una antigua romana de hierro y el resultado se anota en kilos y arrobas en el libro de cuentas de la Hermandad.

En la tarde de ayer, los de San Antón celebraron las vísperas y recorrieron las calles del pueblo junto a la Banda de la Asociación Musical Jadraqueña, repartiendo cañamones. Desde ayer, el Mayordomo Teodoro Moreno custodia el Bastón de la Hermandad, una vara con más de un siglo de antigüedad que está rematada con una talla en plata de la cabeza de San Antón.

La Fiesta de San Antón concluye mañana martes 18 de enero en los soportales del Ayuntamiento. A las 11 de la mañana se dan cita los Hermanos junto a niños de la localidad que son los encargados de sacar del bombo las bolas de madera en las que debe coincidir uno de los 10.000 números con la palabra CERDO.

Las papeletas de la Rifa del Cerdo de San Antón comienzan a venderse a 1 euro a principios de diciembre. La persona agraciada deberá hacerse cargo del cerdo que suele pesar unos 170 kilos. Antiguamente, eran los vecinos del pueblo quienes, durante todo el año, criaban el cerdo de San Antón con las mondas de las cocinas y el animal campaba a sus anchas por las calles del pueblo. Tras la Rifa, la Hermandad comparte la llamada “comida de las sobras” y la fiesta se da por concluida hasta el año próximo.