San Blas recorrió las calles de Cabanillas en un día de mucho frío

También fue día  de ver cigüeñas. Día de refranes “En San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres…año de nieves”, o aquel otro que dice “en San Blas, hora y media más”. o jaculatorias como “San Blás bendito, que se ahoga este angelito”, y es que San Blas ha sido tradicionalmente el remedio para lo males de garganta.

En Cabanillas del Campo, se celebra dentro y fuera de la iglesia de San Pedro y San Pablo con  la misa en honor a San Blas, patrón de la localidad, para posteriormente bendecir los alimentos y besar la reliquia del Santo. Tradicionalmente la imagen de San Blas recorre las principales calles de la localidad en procesión. Este año más de un centenar de fieles encabezados por el alcalde de Cabanillas, Jaime celada y la Presidenta de Diputación, Ana Guarinos siguieron el paso del Santo, acompañados por una banda de música y con la solemnidad propia de la ocasión.
En la posterior homilía se pidió por los enfermos, por los parados y por los difuntos. También se recordó que hoy los cristianos en muchos lugares del mundo vuelven a ser perseguidos al igual que San Blas, que murió decapitado.
En Cabanillas es tradicional, al finalizar la misa, la degustación de dulces tradicionales y limonada en la Plaza de la Villa, ante el antiguo Ayuntamiento, servida por las voluntarias de la Asociación de Mujeres.
La historia de la devoción a San Blás posiblemente está ligada a aquellas enfermedades que afectaban a los vecinos de esta zona, aunque los libros de historia no se prodigan demasiado en la descripción de esta tradición ni de sus orígenes remotos. Si se sabe que la Cofradía de San Blas y la de la Natividad de Señor  estaban englobadas dentro de una de las más antiguas Cofradías de las que se tenga memoria en Cabanillas, la de Santa Ana en el siglo XVII, aunque según el historiador Angel Mejía Asensio, su origen podía remontarse a un siglo antes.
Otro de los datos importantes que marcan la historia de Cabanillas es la existencia de un antiguo retablo de San Blás, en su iglesia, hoy desaparecido, posiblemente en la guerra, y varias reliquias entre ellas de San Blás y San Luis Gonzaga, según el libro de visitas del templo de 1780 en que se mencionan  además las alhajas de plata, los sagrarios el custodio.
Cabanillas no defraudó y volvió a festejar a su Santo patrono, aunque en uno de los días más fríos que se recuerden en los últimos años.