Según denuncia Peréz León, el Hospital de Guadalajara mantiene cerradas la mitad de las camas

Se trata de una situación sin precedentes –ni siquiera el pasado verano se llegó al centenar de camas cerradas, ya con Dolores de Cospedal en el Gobierno–, que fundamentalmente se debe a la ausencia de contrataciones. De hecho, entre mayo y junio de 2011 el Hospital contrató cerca de 300 profesionales para sustituciones en verano, una cifra que no ha llegado a 50 este año.

El resultado es que uno de los dos bloques del área de hospitalización está cerrado desde la quinta planta a la novena. “Tan solo se abre puntualmente la octava cuando no hay más remedio porque el Hospital está a reventar, pero siempre para volver a cerrarla durante la noche porque no hay personal específico para atenderla. Esta situación no responde a necesidades de gestión, sino a una decisión absolutamente economicista que va a tener importantes repercusiones para la salud de las personas”, ha señalado Pérez León.

También ha recordado que la ratio de camas por habitante es un indicador del nivel de atención sanitaria que recibe la población. “Si disminuyen este tipo de recursos solo se pueden atender los procesos más graves, pero se abandonan aquellos que mejoran la calidad de vida, como la colocación de prótesis de cadera o  de rodilla”, ha explicado.

Las consecuencias ya se están dejando notar en el fuerte incremento de las listas de espera. De acuerdo con los datos que facilita la propia página web del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), el número de pacientes en lista de espera para una operación de Cirugía General era de 1.095 a finales de julio, mientras que en el mismo mes de 2011 no llegaba a 900. Más llamativo aún es el incremento del tiempo medio de espera, que ha pasado de 98 a 147 días y, sobre todo, el número de personas que deben esperar más de seis meses para operarse, que prácticamente se ha multiplicado por cuatro y ha pasado de 96 a 361.

La situación de las pruebas diagnósticas es aún peor. El propio SESCAM reconoce que la espera media para una resonancia magnética supera los 100 días, cuando no llegaba a un mes en junio del año pasado. La secretaria de Sanidad de la Ejecutiva Provincial del PSOE, Ana Fabián ha asegurado que hay casos extremos en los que se están dando citas “para dentro de año y medio”, en enero de 2014.

Otro tanto ocurre con los escáneres. El número de pacientes en lista de espera se ha multiplicado por 25, y ha pasado de 17 a 412 desde julio de 2011 al mismo mes de este año. La demora media se ha suplicado y el número de pacientes que esperan más de un mes ha pasado de tres a 235, casi un 4.000%.

Con estos datos, la ley que garantiza los tiempos máximos de espera se está incumpliendo absolutamente. “Se está produciendo un deterioro gravísimo de la asistencia retrasando el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades y, por tanto, empeorando el nivel de salud de la población”, ha señalado Fabián.